24 nov. 2009 at 11:32am
Del blanco y negro al color
Por Maximiliano Tagle
Alumno de Quinto Año de Periodismo
- Colo Colo y Universidad de Chile, se vieron forzados a aceptar el gerenciamiento, producto de que malas administraciones anteriores, llevaron a ambos clubes a “declararse en quiebra”.
- Católica, se resistía a seguir los pasos de albos y azules, pero los buenos resultados financieros y deportivos de ambas instituciones, más las exigencias legales, inclinaron la balanza. Saldrán a la bolsa en diciembre próximo.
La primera década del siglo XXI, es sinónimo de contrastes para el fútbol chileno. El período comprendido entre los años 2000 y 2005 fue nefasto. A nivel de selecciones, Chile, cosechó una inédita y humillante última posición en las clasificatorias rumbo a Corea-Japón 2002; y un magro sexto lugar, que dejó a “La Roja” sin opciones de llegar a Alemania 2006. A nivel de clubes, ni siquiera el dominio de Universidad de Chile bicampeón entre los años 1999 y 2000, durante los torneos largos. La misma situación ocurrió con el Cobreloa de Nelson Acosta, equipo tricampeón en el Apertura y Clausura 2003, además del Apertura 2004, no se tradujo en buenas actuaciones a nivel sudamericano.
Como corolario de los pésimos resultados deportivos, la situación financiera de los clubes llegó a tal punto que, en el año 2003, Colo Colo, el equipo más popular y con más títulos del país, fue declarado en quiebra. Dos años más tarde, su archirrival, Universidad de Chile, siguió sus pasos. La crisis era total.
Para el ex síndico de “la U”, José Manuel Edwards, declararse en quiebra es “encontrarse en una situación, en que una persona o estamento, no está en capacidad de pagar sus deudas, producto de su deficiente gestión. En ese momento, los acreedores pueden pedir a los tribunales decretar la intervención”. Y eso fue, precisamente, lo que ocurrió en el caso de albos y azules.
Sin embargo, este oscuro panorama comenzó a cambiar. La asunción de Harold Mayne Nicholls, como timonel de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) en el año 2007, marcó el inicio de una nueva era. El periodista antofagastino revolucionó el mercado nacional contratando al argentino Marcelo Bielsa, para hacerse cargo de la Selección.
En un principio, el mandamás de la ANFP, fue duramente criticado por el medio, debido al elevado costo del cuerpo técnico. Sin embargo, los resultados deportivos le dieron la razón: La Roja clasificó en un histórico segundo lugar, a la cita mundialera de Sudáfrica 2010. Además, durante su mandato, Colo Colo y Universidad de Chile comenzaron a cosechar los primeros frutos de su transformación en Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), ejemplo que, con el tiempo, han ido imitando otros equipos del fútbol nacional.
Al hacer un balance, Mayne Nicholls, se muestra feliz por la labor realizada, sin embargo la tarea aún no está concluida: “En gran parte hemos ido avanzando, no todo lo que quisiéramos, sin embargo los esfuerzos han dado frutos, aunque nos queda muchísimo por hacer todavía”
En el plano local, Colo Colo y Universidad de Chile, sortearon con éxito la quiebra. Ambos clubes se transformaron en Sociedades Anónimas, tras ser concesionados a “Blanco & Negro” y “Azul Azul”, respectivamente. Con la nueva administración, los albos consiguieron el tetracampeonato, ganando de manera consecutiva los Torneos de Apertura y Clausura 2006 y 2007; además de llegar a la final de la Copa Sudamericana 2006, instancia en la que cayeron ante Pachuca de México.
El cuadro laico, por su parte, es el actual campeón del fútbol nacional, tras alzar el trofeo del Apertura 2009 y realizar una buena campaña en la presente edición de la Copa Sudamericana, cayendo derrotado frente al cuadro brasileño Fluminense, en los cuartos de final.
Producto de los éxitos deportivos, sumados a las exigencias de la Ley 20.019, sobre Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales se produjo una verdadera “avalancha” de cambios. Equipos como Palestino, Unión Española, Audax Italiano, entre otros, siguieron el ejemplo de los “grandes” y se transformaron en SADP.
Quiebra y peligro de desaparecer
El 23 de enero del año 2003, la magistrado del 22 Juzgado Civil de Santiago, Helga Marchant, decretó la bancarrota de Colo Colo. “Cuando se produjo la pugna por el poder, entre Eduardo Menichetti y Peter Dragicevic, Peter con tal de dar a los colocolinos un sustento y por tener al club en la cúspide del ámbito nacional e internacional, hizo reforzamientos que lo único que hicieron fue debilitar más al club. Todas las quiebras se producen por la caja no por el patrimonio, claramente el equipo cayó en una insolvencia para resolver sus obligaciones que eran sumamente altas, superiores a los U$ 20 millones”, como reconoce el gerente técnico albo, Luis Baquedano.
“La quiebra de Colo Colo se veía venir con mucha antelación a la administración de Peter Dragicevic, porque había funcionarios amateur y el club era administrado por personal de bajo costo y sin responsabilidad”, continúa Baquedano.
Sin embargo, el ex síndico de quiebras del cuadro popular, Juan Carlos Saffie, va mucho más allá. "Es imposible olvidar cómo encontramos al club, con lo que todo el mundo sabía, pero que nosotros descubrimos con mucho más realismo. Un desorden total, absoluto, en donde no había recursos ni posibilidades de obtenerlos. No había ni un centavo, no había nada de nada"
"Lo más difícil era proyectarse en una empresa quebrada y a partir de ahí planificar una estrategia para conseguir recursos. Pero sin duda, la mayor dificultad fue el ataque permanente de sectores interesados, (N. de la R. incluidos los ya reconciliados Dragicevic y Menichetti). Recuerdo con particular impresión el día previo a la primera Junta de Acreedores, donde debían o no ratificarme como síndico. Ahí, hasta un senador de la República (Nelson Ávila) me acusó de malos manejos", reflexiona Saffie.
Una de las situaciones que más impresionó a la sindicatura fue el cómo, los antiguos responsables, querían ocultar las innumerables irregularidades de gestión y de orden económico que los enjuiciaban.
Sin embargo, el título del Apertura 2004, conseguido por la escuadra de Jaime Pizarro, alivió un poco la presión y la billetera de los albos. Un joven equipo, liderado por Claudio Bravo, Luis Mena y Matías Fernández, derrotó en la final a Universidad Católica por 3-2, logrando su vigésimo tercer trofeo nacional.
En este período se produjo un cambio en la sindicatura. Patricio Jamarne reemplazó a Juan Carlos Saffie. Durante la administración del nuevo síndico, se produjeron grandes e importantes cambios para el “cacique”. Se consolidó la administración del club, que ya en la época de Saffie, obtuvo números azules - excedentes por casi $400 millones - y se logró el alzamiento de la quiebra.
Durante este proceso, Colo Colo sufrió la venta de gran parte de su patrimonio, entre ellos la sede del club y el Teatro Monumental, que fueron a remate (cerca estuvo el Estadio Monumental). No obstante, a juicio de Luis Baquedano, el costo fue mínimo, ya que “el escenario más nefasto era la desaparición de la Institución. Más allá de lo emocional, la pérdida de nuestra sede y del Teatro Monumental fue el costo mínimo que tuvimos que pagar para sortear el proceso de quiebra, pero además los socios cedimos el club, tuvimos que concesionarlo por un período no menor, 30 años. Eso es un costo importante, pero se ha visto redituado por todo lo que ha crecido Colo Colo en términos institucionales y deportivos, a través de una administración totalmente distinta, de carácter más profesional, que se inserta dentro de cualquier industria de la economía del país. Por lo tanto, el haber perdido la sede y el teatro es un costo absolutamente marginal”.
Tras distintas iniciativas, se decidió entregar la Institución a la empresa Blanco & Negro S.A. por un período de 30 años. La concesión fue aprobada por la Junta de Acreedores el 29 de marzo de 2005 y se abrió a la Bolsa en junio de ese año, recaudando US$ 31,7 millones. Finalmente, el 24 de junio, se cerró el contrato entre el “Club Social y Deportivo Colo-Colo” y “Blanco & Negro S.A.”, pasando este último a administrar todos los activos de la Institución e iniciando sus operaciones el 1 de julio de 2005.
Desde ese entonces, los socios dejaron de tener injerencia en las decisiones administrativas del club, recibiendo únicamente beneficios en el plano económico, como la reducción en el precio de las entradas. Desde otra perspectiva, la pérdida de la sede de Cienfuegos, se traduce en que Colo Colo no cuente con instalaciones para la masa societaria. No obstante, la Corporación sigue existiendo como tal y mantiene el derecho de escoger a dos miembros de la mesa directiva de “Blanco & Negro”.
La final del Torneo de Apertura del año 2006 confrontó a los archirrivales. Albos y azules se encontraron en situaciones muy distintas. Colo Colo celebraba el alzamiento de la quiebra, gracias a la exitosa colocación bursátil de “Blanco &Negro”; mientras que en la “U” se vivía plenamente el proceso. Estas diferencias también se sintieron en la cancha. “El cuadro popular” se impuso, tras definición a penales. En aquella jornada consagratoria del portero Claudio Bravo, cuando tapó desde el piso el tiro ejecutado por el colombiano Mayer Candelo.
La bancarrota azul fue decretada por la titular del Séptimo Juzgado Civil de Santiago, Jenny Book, en el mes de mayo del año 2005. La magistrada dictó su resolución, luego de acoger la demanda interpuesta por la Tesorería General de la República, aduciendo el incumplimiento en el pago de impuestos e imposiciones de los empleados.
El 6 de julio de 2006, la jueza Book, designó como síndico de la Institución de Fútbol, a José Manuel Edwards, para que se hiciera cargo de liquidar los bienes de la Corporación de Fútbol de la Universidad de Chile (CORFUCH) y pagar a los acreedores, en el orden de preferencia determinado por la justicia. El equipo tenía una deuda de 8 mil millones de pesos con el Fisco, por no pago de impuestos. “Si un civil no cancela el IVA a los 30 días, se va a la cárcel; sin embargo, la “U” acumuló 12 años de no pago. El Estado permitió que se llegara a esta cantidad estratosférica. La jueza, al conocer los antecedentes, estimó que la Institución era insolvente e incapaz de continuar con el negocio, por eso decretó la bancarrota”, señala Edwards.
Cuando el síndico asumió el mando del “romántico viajero”, se encontró con que “El cuadro azul no tenía cuentas corrientes, porque los bancos se las habían cerrado. El equipo venía de perder la final con Colo Colo, 15 días antes. La recaudación de ese partido fue 300 millones, pues el Estadio Nacional estaba repleto. A eso debemos agregar 200 millones, correspondiente a las semifinales. Además, se había vendido al volante Hugo Droguett en una suma importante, por lo que encontrarse con sólo 10 millones en la caja, fue incomprensible. No me consta que alguien haya robado, porque no existía contabilidad, pero el manejo de las platas era absolutamente inadecuado”, concluye el interventor.
Si bien Edwards fue contratado para liquidar los activos del club y finiquitar todas las deudas de la Institución, con el paso del tiempo, su visión fue cambiando “Cerrar la ‘U’, ‘de frentón’, era un desastre económico para los acreedores. La CORFUCH no quebró por problemas de dineros, sino por malos manejos. Nosotros pedimos autorización al Tribunal para seguir con el negocio, porque nos sentíamos capaces de administrarlo, de seguir funcionando y generar las utilidades que nos permitieran comenzar a pagar las deudas. La ley otorga plazo de un año para traspasar la fallida a terceros”, detalla el síndico.
De vuelta a la gloria, de la mano de las SADP
El año 2006 ha sido uno de los más felices en la historia de Colo Colo. Institucionalmente, el levantamiento de la quiebra y la consolidación del proyecto “Blanco & Negro”, que recaudó más de 30 millones en la Bolsa, hacía presumir un auspicioso futuro. Sin embargo, los éxitos deportivos llegaron de inmediato, logrando un inédito tetracampeonato. De la mano de Claudio Borghi, derrotaron a los “azules” en el Apertura 2006 y a Audax Italiano en el Clausura de ese mismo año; en el 2007 derrotaron a Universidad de Concepción en el Torneo de Apertura y a Palestino en el Clausura.
Pero lo que ha sido, hasta ahora, el gran éxito deportivo de “Blanco & Negro”, fue la campaña “popular” en la Copa Sudamericana 2006, instancia donde cayeron ante el experimentado Pachuca mexicano, en la final del certamen.
Aquella valiosa expedición internacional, marcó el despegue definitivo de la Concesionaria, que recaudó cerca de U$ 20 millones por los traspasos de Matías Fernández al Villarreal de España, Arturo Vidal al Bayer Leverkusen alemán y de Jorge Valdivia al Palmeiras brasileño, tal como lo ratifica Luis Baquedano: “Los logros deportivos en la época de Borghi, fueron claves para el éxito de “Blanco & Negro”. Además, de las transferencias de los jugadores, que le brindaron a Colo Colo otro estatus en el subcontinente”.
En la actualidad, el club se inserta dentro de los equipos que mejor ha transferido, superando a otros cuadros sudamericanos. “Sólo este año transferimos 8 millones de dólares (5 por Lucas Barrios al Borussia Dortmund alemán y 3 por el pase de Gonzalo Jara al West Bromwich Albion, de la Segunda División inglesa), lo que no es menor, comparado con mercados como el argentino, uruguayo y paraguayo, que se dedican a exportar jugadores; lo que sin duda, nos ha dado un sustento para dar impulso a otras iniciativas que teníamos como compromiso de concesión, destacando la remodelación del Estadio Monumental”.
“Azul Azul” S.A., la concesionaria que maneja los destinos de Universidad de Chile, fue constituida por escritura pública, otorgada el 15 de mayo de 2007 ante la notario público de Santiago, señora Nancy de la Fuente Hernández. El 8 de junio de 2007, la Sociedad fue inscrita en el Registro de Valores de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) con el número 978, por lo que está bajo la fiscalización de dicha entidad.
El 8 de junio de 2007, la Sociedad suscribió un contrato de concesión con la Corporación de Fútbol Profesional de la Universidad de Chile en quiebra, representada por el síndico titular José Manuel Edwards Edwards, a fin de gestionar todos los activos de ésta. La Sociedad inició sus actividades operacionales el 20 de Junio de 2007.
Para el síndico Edwards, “el trabajo de “Azul Azul” va muy bien. En ese directorio hay gente súper capacitada, nadie puede dudar de la honorabilidad de Yuraseck, Héller y Valdés. Ellos están administrando una empresa. Que el futbol es distinto a una empresa, es mentira, hay que gestionarlo, administrarlo”.
En el plano deportivo, durante el 2007 asume la dirección técnica Arturo Salah, adiestrador que ya había manejado a los “azules” entre los años 1992 y 1994. Con figuras como Marcelo Salas, Waldo Ponce, Pedro Morales, Francisco Arrué, Marco Estrada, entre otros, el equipo llegó hasta la semifinal del Campeonato de Clausura.
El 2008 será recordado como el año de la apertura a la Bolsa de “Azul Azul S. A.”, en el peor período para los mercados financieros desde la crisis de 1929. Así, en el mes de octubre, se transaron 20.000.000 de acciones, correspondientes al 55% de la propiedad de la Sociedad. Los títulos fueron adquiridos por más de 8.000 nuevos accionistas, entre inversionistas e hinchas del equipo universitario.
En esta temporada, de la mano de Arturo Salah, el cuadro laico consigue el “Chile 3”, al conquistar el primer lugar en la tabla acumulada del año. Ese logro, permitió que la “U” clasificara a la pre-libertadores. No obstante, el premio no fue suficiente para la hinchada. Al no conseguir un título de relevancia, durante los torneos de Apertura y Clausura 2008, pidieron la cabeza del Director Técnico, quien terminó renunciando.
En su reemplazo, llegó el entrenador uruguayo, Sergio Markarián, para hacerse cargo del club durante la temporada 2009. De la mano del “charrúa”, los éxitos fueron inmediatos. Los azules derrotaron de manera inesperada al Pachuca de México (si, el mismo equipo que privó a Colo Colo de la Sudamericana 2006) y avanzaron a segunda ronda en la Copa Libertadores de América. En dicho torneo internacional, fueron eliminados por Cruzeiro de Brasil.
En el plano local, “el romántico viajero” saldó una deuda que tenía con su fanaticada desde el año 2004 (la última copa azul, obtenida en Calama, cuando el portero Jhonny Herrera convirtió el último penal de la definición ante Cobreloa). Tras una vibrante final con Unión Española, los azules coronaron su estrella número 13. En el primer partido, jugado en el Estadio Nacional, universitarios e hispanos igualaron 1-1, mientras que en la vuelta, una solitaria conquista del uruguayo Juan Manuel Olivera, permitió la vuelta olímpica de la “U”, siendo la primera vez desde que el club fue asumido por “Azul Azul”.
A pesar de este logro, Markarián renunció al “cuadro mágico” por las continuas diferencias que mantuvo con el directorio de la Concesionaria. En su reemplazo asumió José Basualdo, entrenador argentino proveniente de Santiago Morning, además de dos refuerzos de renombre, como Edson Puch (proveniente de Municipal Iquique) y Mauricio Victorino (del Nacional de Montevideo) con quienes realizó una buena campaña internacional, no ocurriendo lo mismo en el plano local.
Basualdo clasificó a la “U” a Copa Sudamericana, tras ganar por 3-1 el partido definitorio. Ya en el certamen subcontinental, el cuadro laico eliminó al Deportivo Cali y al actual monarca, Internacional de Porto Alegre. Sin embargo, sucumbió ante Fluminense de Río de Janeiro en cuartos de final.
Pero la debacle del entrenador trasandino, fue en el torneo interno. Realizando una mediocre campaña, el campeón del fútbol chileno, terminó en el undécimo lugar de la tabla de posiciones, no alcanzando con ello, el objetivo de clasificar a play offs y disputar la opción del bicampeonato. La mala campaña caló hondo al interior del plantel y del cuerpo técnico, tanto así que Basualdo renunció a la banca azul.
Uno de los aspectos criticables de la Concesionaria, ha sido el constante reemplazo de técnicos que ha tenido la “U”. Tal como lo grafica el capitán Miguel Pinto: “Hemos pasado por varios cambios de entrenadores y al plantel le ha tocado trabajar duro, con altos y bajos”
En estos momentos, la directiva de “Azul Azul”, sondea nombres para dirigir a Universidad de Chile en el 2010. Para la siguiente temporada, “el romántico viajero” tiene como desafíos la Copa Libertadores y recuperar el título nacional. Entre los nombres que suenan para asumir el mando técnico, se encuentran el argentino Miguel Ángel Russo, campeón de América con Boca Juniors y semifinalista de la Libertadores 96’ con los azules; el uruguayo Gerardo Pelusso, de gran campaña en Nacional de Montevideo y el ex jugador azul, Víctor Hugo Castañeda, quien ya dirigió a los universitarios, durante las temporadas 2002 – 2003.
Cruzados a la Bolsa
Los buenos resultados financieros y deportivos, obtenidos por albos y azules, tentaron a Universidad Católica a convertirse en Sociedad Anónima Deportiva Profesional, tal como reconoce el defensa Mauricio Zenteno. “En la reunión que tuvimos con Jorge O´Ryan, nos dijo que iban a ser mejores los sueldos e incorporar jugadores de mejor nivel. La “U” y Colo Colo son SADP y han rendido bien, esperamos que en Católica pase lo mismo”, comenta el jugador. El delantero Rodrigo Mannara, por su parte se mostró un poco más escéptico. “Me da lo mismo si el club sigue igual, si siguen apoyando a los jugadores como hasta ahora. Hace un mes tuvimos una conversación con los dirigentes y nos pareció bien”, señaló el atacante argentino.
Es necesario aclarar que la UC no llegó a estas instancias por un mal manejo financiero, cosa que sí ocurrió en los casos de Colo Colo y Universidad de Chile, sino porque la Ley 20.019 respecto a Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales, obliga a los equipos de Fútbol Profesional y a los cuadros de la División Mayor del Básquetbol Profesional (DIMAYOR) a convertirse, ya sea en SADP abierta, cerrada o en fondo de inversiones.
La “UC”, uno de los pocos equipos que aún no cambia su estatus jurídico, se ha visto beneficiada por una extensión del plazo para convertirse en SADP. “Esa extensión se debió a que los equipos de la DIMAYOR, no pudieron cumplir con los requisitos a tiempo, razón por la cual, el Congreso Nacional, extendió el plazo hasta mayo del año 2010”, argumenta la abogada de la Superintendencia de Valores y Seguros, Sarelia Sotomayor.
No obstante lo anterior, el Club Deportivo Universidad Católica, logró convencer a la Casa de Estudios, acerca de las bondades del sistema, por lo que iniciaron el proceso de “privatización”.
Al respecto, el timonel cruzado, Jorge O´Ryan, comentó que “El proceso es a través de “IM Trust” y en las próximas semanas esperamos el visto bueno de la Superintendencia de Valores para poder salir a la Bolsa. Sin embargo, la Fundación quedará con el 20 por ciento, no con el 51, como se había publicado”.
En efecto, el cuadro de la franja, colocará el 80% de la propiedad de su sociedad concesionaria "Cruzados SADP" en su próximo debut en la Bolsa, fijado para los primeros días de diciembre. La apertura bursátil tiene por objeto realizar inversiones en el plantel profesional, en el fútbol formativo y en capital de trabajo del Fútbol UC.
Los fondos recaudados por la colocación de las acciones de primera emisión, se destinarán, al pago de los activos adquiridos a la Fundación Club Deportivo Universidad Católica de Chile, por un monto de $5.751.645.544. Esta cifra se originó por la cesión de los derechos sobre los pases de los jugadores profesionales y otros derechos relacionados con los mismos, los que fueron valorados en $5.862.781.144, los cuales incluyen también las obligaciones derivadas de dichos derechos por $111.135.600.
“Cruzados SADP” se encuentra en trámite de inscripción en el Registro de la Superintendencia de Valores y Seguros y se espera que los títulos se transen en la Bolsa, durante los primeros días de diciembre, incluso antes de la elección presidencial.
Claramente, ha existido un cambio en la forma de administrar los clubes de Primera División. Como en todo proceso, son los “grandes” quienes marcan la pauta. Es cierto que Colo Colo y Universidad de Chile, se transformaron en Sociedades Anónimas, con un “apoyo” de la justicia. Sin embargo Audax Italiano, Unión Española y otros clubes, ya están comenzando a disfrutar los beneficios de privatizarse. Si bien las SADP no garantizan el éxito deportivo, al menos sacaron al fútbol de los escándalos financieros y los malos manejos. Eso, ya es valorable.
Larga vida a las SADP
La llegada de las Sociedades Anónimas al mundo del fútbol, ha sido percibida con buenos ojos, en todos los estamentos. Los argumentos positivos abundan, siendo los más reiterados, el orden y la confianza que entrega la vigilancia de la Superintendencia de Valores y Seguros.
Desde la ANFP, Harold Mayne Nicholls, argumenta que la nueva administración ha sido “Muy importante para mejorar la actividad deportiva, porque les ha permitido (a los clubes) tener un mayor ordenamiento administrativo y posibilidades de dedicarse más al fútbol. Además, nos ha permitido a todos trabajar con mejor gente, pensando con visión de futuro.”
El periodista destaca otro aspecto de las SADP. “El fútbol salió del espacio noticioso por el conflicto administrativo”, manifestó, con la esperanza de que “Con el tiempo, sin duda vamos a tener mayor calidad en el juego, buena organización y un alto nivel de espectáculo. A la larga, un mejor fútbol”.
El ex síndico azul, José Manuel Edwards, manifiesta tener una opinión muy favorable de las Sociedades Anónimas y ejemplifica con el caso del cuadro laico “¿A quién le daba explicaciones la ‘U’? A nadie le explicaba su deuda de 8 mil millones, ahora está detrás la SVS, que supervisa todo. Sin embargo, en las antiguas administraciones nadie respondía, ni civil ni penalmente. Las instituciones sin fines de lucro, como eran antiguamente los clubes, supuestamente, no tenían intereses comerciales, por lo tanto no podían ser perseguidas penalmente”
El dirigente albo, Luis Baquedano, participó de ambas formas de administración. Fue colaborador en el tiempo de Dragicevic y ahora es gerente técnico de “Blanco & Negro”. Para él, existen diferencias abismales. “Hoy tenemos un directorio que debe dar cuenta a la SVS, por lo que la administración es mucho más rigurosa, en la forma de hacer cada operación, cada gestión. Antes, se daba cuenta a una asamblea de socios, muchas veces dirigida, manipulada”.
Sin embargo, Baquedano asegura que las SADP no son la panacea. “Claramente, ningún sistema garantiza que todo funcione bien, ni deportiva ni económicamente, pero al menos, la administración es ordenada. Es precaria, desde el punto de vista de la consecución de recursos, no gastan más de lo que tienen, pero da la seguridad que otras personas no se metan dinero al bolsillo”.
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Alumno de Quinto Año de Periodismo
- Colo Colo y Universidad de Chile, se vieron forzados a aceptar el gerenciamiento, producto de que malas administraciones anteriores, llevaron a ambos clubes a “declararse en quiebra”.
- Católica, se resistía a seguir los pasos de albos y azules, pero los buenos resultados financieros y deportivos de ambas instituciones, más las exigencias legales, inclinaron la balanza. Saldrán a la bolsa en diciembre próximo.
La primera década del siglo XXI, es sinónimo de contrastes para el fútbol chileno. El período comprendido entre los años 2000 y 2005 fue nefasto. A nivel de selecciones, Chile, cosechó una inédita y humillante última posición en las clasificatorias rumbo a Corea-Japón 2002; y un magro sexto lugar, que dejó a “La Roja” sin opciones de llegar a Alemania 2006. A nivel de clubes, ni siquiera el dominio de Universidad de Chile bicampeón entre los años 1999 y 2000, durante los torneos largos. La misma situación ocurrió con el Cobreloa de Nelson Acosta, equipo tricampeón en el Apertura y Clausura 2003, además del Apertura 2004, no se tradujo en buenas actuaciones a nivel sudamericano.
Como corolario de los pésimos resultados deportivos, la situación financiera de los clubes llegó a tal punto que, en el año 2003, Colo Colo, el equipo más popular y con más títulos del país, fue declarado en quiebra. Dos años más tarde, su archirrival, Universidad de Chile, siguió sus pasos. La crisis era total.
Para el ex síndico de “la U”, José Manuel Edwards, declararse en quiebra es “encontrarse en una situación, en que una persona o estamento, no está en capacidad de pagar sus deudas, producto de su deficiente gestión. En ese momento, los acreedores pueden pedir a los tribunales decretar la intervención”. Y eso fue, precisamente, lo que ocurrió en el caso de albos y azules.
Sin embargo, este oscuro panorama comenzó a cambiar. La asunción de Harold Mayne Nicholls, como timonel de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) en el año 2007, marcó el inicio de una nueva era. El periodista antofagastino revolucionó el mercado nacional contratando al argentino Marcelo Bielsa, para hacerse cargo de la Selección.
En un principio, el mandamás de la ANFP, fue duramente criticado por el medio, debido al elevado costo del cuerpo técnico. Sin embargo, los resultados deportivos le dieron la razón: La Roja clasificó en un histórico segundo lugar, a la cita mundialera de Sudáfrica 2010. Además, durante su mandato, Colo Colo y Universidad de Chile comenzaron a cosechar los primeros frutos de su transformación en Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), ejemplo que, con el tiempo, han ido imitando otros equipos del fútbol nacional.
Al hacer un balance, Mayne Nicholls, se muestra feliz por la labor realizada, sin embargo la tarea aún no está concluida: “En gran parte hemos ido avanzando, no todo lo que quisiéramos, sin embargo los esfuerzos han dado frutos, aunque nos queda muchísimo por hacer todavía”
En el plano local, Colo Colo y Universidad de Chile, sortearon con éxito la quiebra. Ambos clubes se transformaron en Sociedades Anónimas, tras ser concesionados a “Blanco & Negro” y “Azul Azul”, respectivamente. Con la nueva administración, los albos consiguieron el tetracampeonato, ganando de manera consecutiva los Torneos de Apertura y Clausura 2006 y 2007; además de llegar a la final de la Copa Sudamericana 2006, instancia en la que cayeron ante Pachuca de México.
El cuadro laico, por su parte, es el actual campeón del fútbol nacional, tras alzar el trofeo del Apertura 2009 y realizar una buena campaña en la presente edición de la Copa Sudamericana, cayendo derrotado frente al cuadro brasileño Fluminense, en los cuartos de final.
Producto de los éxitos deportivos, sumados a las exigencias de la Ley 20.019, sobre Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales se produjo una verdadera “avalancha” de cambios. Equipos como Palestino, Unión Española, Audax Italiano, entre otros, siguieron el ejemplo de los “grandes” y se transformaron en SADP.
Quiebra y peligro de desaparecer
El 23 de enero del año 2003, la magistrado del 22 Juzgado Civil de Santiago, Helga Marchant, decretó la bancarrota de Colo Colo. “Cuando se produjo la pugna por el poder, entre Eduardo Menichetti y Peter Dragicevic, Peter con tal de dar a los colocolinos un sustento y por tener al club en la cúspide del ámbito nacional e internacional, hizo reforzamientos que lo único que hicieron fue debilitar más al club. Todas las quiebras se producen por la caja no por el patrimonio, claramente el equipo cayó en una insolvencia para resolver sus obligaciones que eran sumamente altas, superiores a los U$ 20 millones”, como reconoce el gerente técnico albo, Luis Baquedano.
“La quiebra de Colo Colo se veía venir con mucha antelación a la administración de Peter Dragicevic, porque había funcionarios amateur y el club era administrado por personal de bajo costo y sin responsabilidad”, continúa Baquedano.
Sin embargo, el ex síndico de quiebras del cuadro popular, Juan Carlos Saffie, va mucho más allá. "Es imposible olvidar cómo encontramos al club, con lo que todo el mundo sabía, pero que nosotros descubrimos con mucho más realismo. Un desorden total, absoluto, en donde no había recursos ni posibilidades de obtenerlos. No había ni un centavo, no había nada de nada"
"Lo más difícil era proyectarse en una empresa quebrada y a partir de ahí planificar una estrategia para conseguir recursos. Pero sin duda, la mayor dificultad fue el ataque permanente de sectores interesados, (N. de la R. incluidos los ya reconciliados Dragicevic y Menichetti). Recuerdo con particular impresión el día previo a la primera Junta de Acreedores, donde debían o no ratificarme como síndico. Ahí, hasta un senador de la República (Nelson Ávila) me acusó de malos manejos", reflexiona Saffie.
Una de las situaciones que más impresionó a la sindicatura fue el cómo, los antiguos responsables, querían ocultar las innumerables irregularidades de gestión y de orden económico que los enjuiciaban.
Sin embargo, el título del Apertura 2004, conseguido por la escuadra de Jaime Pizarro, alivió un poco la presión y la billetera de los albos. Un joven equipo, liderado por Claudio Bravo, Luis Mena y Matías Fernández, derrotó en la final a Universidad Católica por 3-2, logrando su vigésimo tercer trofeo nacional.
En este período se produjo un cambio en la sindicatura. Patricio Jamarne reemplazó a Juan Carlos Saffie. Durante la administración del nuevo síndico, se produjeron grandes e importantes cambios para el “cacique”. Se consolidó la administración del club, que ya en la época de Saffie, obtuvo números azules - excedentes por casi $400 millones - y se logró el alzamiento de la quiebra.
Durante este proceso, Colo Colo sufrió la venta de gran parte de su patrimonio, entre ellos la sede del club y el Teatro Monumental, que fueron a remate (cerca estuvo el Estadio Monumental). No obstante, a juicio de Luis Baquedano, el costo fue mínimo, ya que “el escenario más nefasto era la desaparición de la Institución. Más allá de lo emocional, la pérdida de nuestra sede y del Teatro Monumental fue el costo mínimo que tuvimos que pagar para sortear el proceso de quiebra, pero además los socios cedimos el club, tuvimos que concesionarlo por un período no menor, 30 años. Eso es un costo importante, pero se ha visto redituado por todo lo que ha crecido Colo Colo en términos institucionales y deportivos, a través de una administración totalmente distinta, de carácter más profesional, que se inserta dentro de cualquier industria de la economía del país. Por lo tanto, el haber perdido la sede y el teatro es un costo absolutamente marginal”.
Tras distintas iniciativas, se decidió entregar la Institución a la empresa Blanco & Negro S.A. por un período de 30 años. La concesión fue aprobada por la Junta de Acreedores el 29 de marzo de 2005 y se abrió a la Bolsa en junio de ese año, recaudando US$ 31,7 millones. Finalmente, el 24 de junio, se cerró el contrato entre el “Club Social y Deportivo Colo-Colo” y “Blanco & Negro S.A.”, pasando este último a administrar todos los activos de la Institución e iniciando sus operaciones el 1 de julio de 2005.
Desde ese entonces, los socios dejaron de tener injerencia en las decisiones administrativas del club, recibiendo únicamente beneficios en el plano económico, como la reducción en el precio de las entradas. Desde otra perspectiva, la pérdida de la sede de Cienfuegos, se traduce en que Colo Colo no cuente con instalaciones para la masa societaria. No obstante, la Corporación sigue existiendo como tal y mantiene el derecho de escoger a dos miembros de la mesa directiva de “Blanco & Negro”.
La final del Torneo de Apertura del año 2006 confrontó a los archirrivales. Albos y azules se encontraron en situaciones muy distintas. Colo Colo celebraba el alzamiento de la quiebra, gracias a la exitosa colocación bursátil de “Blanco &Negro”; mientras que en la “U” se vivía plenamente el proceso. Estas diferencias también se sintieron en la cancha. “El cuadro popular” se impuso, tras definición a penales. En aquella jornada consagratoria del portero Claudio Bravo, cuando tapó desde el piso el tiro ejecutado por el colombiano Mayer Candelo.
La bancarrota azul fue decretada por la titular del Séptimo Juzgado Civil de Santiago, Jenny Book, en el mes de mayo del año 2005. La magistrada dictó su resolución, luego de acoger la demanda interpuesta por la Tesorería General de la República, aduciendo el incumplimiento en el pago de impuestos e imposiciones de los empleados.
El 6 de julio de 2006, la jueza Book, designó como síndico de la Institución de Fútbol, a José Manuel Edwards, para que se hiciera cargo de liquidar los bienes de la Corporación de Fútbol de la Universidad de Chile (CORFUCH) y pagar a los acreedores, en el orden de preferencia determinado por la justicia. El equipo tenía una deuda de 8 mil millones de pesos con el Fisco, por no pago de impuestos. “Si un civil no cancela el IVA a los 30 días, se va a la cárcel; sin embargo, la “U” acumuló 12 años de no pago. El Estado permitió que se llegara a esta cantidad estratosférica. La jueza, al conocer los antecedentes, estimó que la Institución era insolvente e incapaz de continuar con el negocio, por eso decretó la bancarrota”, señala Edwards.
Cuando el síndico asumió el mando del “romántico viajero”, se encontró con que “El cuadro azul no tenía cuentas corrientes, porque los bancos se las habían cerrado. El equipo venía de perder la final con Colo Colo, 15 días antes. La recaudación de ese partido fue 300 millones, pues el Estadio Nacional estaba repleto. A eso debemos agregar 200 millones, correspondiente a las semifinales. Además, se había vendido al volante Hugo Droguett en una suma importante, por lo que encontrarse con sólo 10 millones en la caja, fue incomprensible. No me consta que alguien haya robado, porque no existía contabilidad, pero el manejo de las platas era absolutamente inadecuado”, concluye el interventor.
Si bien Edwards fue contratado para liquidar los activos del club y finiquitar todas las deudas de la Institución, con el paso del tiempo, su visión fue cambiando “Cerrar la ‘U’, ‘de frentón’, era un desastre económico para los acreedores. La CORFUCH no quebró por problemas de dineros, sino por malos manejos. Nosotros pedimos autorización al Tribunal para seguir con el negocio, porque nos sentíamos capaces de administrarlo, de seguir funcionando y generar las utilidades que nos permitieran comenzar a pagar las deudas. La ley otorga plazo de un año para traspasar la fallida a terceros”, detalla el síndico.
De vuelta a la gloria, de la mano de las SADP
El año 2006 ha sido uno de los más felices en la historia de Colo Colo. Institucionalmente, el levantamiento de la quiebra y la consolidación del proyecto “Blanco & Negro”, que recaudó más de 30 millones en la Bolsa, hacía presumir un auspicioso futuro. Sin embargo, los éxitos deportivos llegaron de inmediato, logrando un inédito tetracampeonato. De la mano de Claudio Borghi, derrotaron a los “azules” en el Apertura 2006 y a Audax Italiano en el Clausura de ese mismo año; en el 2007 derrotaron a Universidad de Concepción en el Torneo de Apertura y a Palestino en el Clausura.
Pero lo que ha sido, hasta ahora, el gran éxito deportivo de “Blanco & Negro”, fue la campaña “popular” en la Copa Sudamericana 2006, instancia donde cayeron ante el experimentado Pachuca mexicano, en la final del certamen.
Aquella valiosa expedición internacional, marcó el despegue definitivo de la Concesionaria, que recaudó cerca de U$ 20 millones por los traspasos de Matías Fernández al Villarreal de España, Arturo Vidal al Bayer Leverkusen alemán y de Jorge Valdivia al Palmeiras brasileño, tal como lo ratifica Luis Baquedano: “Los logros deportivos en la época de Borghi, fueron claves para el éxito de “Blanco & Negro”. Además, de las transferencias de los jugadores, que le brindaron a Colo Colo otro estatus en el subcontinente”.
En la actualidad, el club se inserta dentro de los equipos que mejor ha transferido, superando a otros cuadros sudamericanos. “Sólo este año transferimos 8 millones de dólares (5 por Lucas Barrios al Borussia Dortmund alemán y 3 por el pase de Gonzalo Jara al West Bromwich Albion, de la Segunda División inglesa), lo que no es menor, comparado con mercados como el argentino, uruguayo y paraguayo, que se dedican a exportar jugadores; lo que sin duda, nos ha dado un sustento para dar impulso a otras iniciativas que teníamos como compromiso de concesión, destacando la remodelación del Estadio Monumental”.
“Azul Azul” S.A., la concesionaria que maneja los destinos de Universidad de Chile, fue constituida por escritura pública, otorgada el 15 de mayo de 2007 ante la notario público de Santiago, señora Nancy de la Fuente Hernández. El 8 de junio de 2007, la Sociedad fue inscrita en el Registro de Valores de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) con el número 978, por lo que está bajo la fiscalización de dicha entidad.
El 8 de junio de 2007, la Sociedad suscribió un contrato de concesión con la Corporación de Fútbol Profesional de la Universidad de Chile en quiebra, representada por el síndico titular José Manuel Edwards Edwards, a fin de gestionar todos los activos de ésta. La Sociedad inició sus actividades operacionales el 20 de Junio de 2007.
Para el síndico Edwards, “el trabajo de “Azul Azul” va muy bien. En ese directorio hay gente súper capacitada, nadie puede dudar de la honorabilidad de Yuraseck, Héller y Valdés. Ellos están administrando una empresa. Que el futbol es distinto a una empresa, es mentira, hay que gestionarlo, administrarlo”.
En el plano deportivo, durante el 2007 asume la dirección técnica Arturo Salah, adiestrador que ya había manejado a los “azules” entre los años 1992 y 1994. Con figuras como Marcelo Salas, Waldo Ponce, Pedro Morales, Francisco Arrué, Marco Estrada, entre otros, el equipo llegó hasta la semifinal del Campeonato de Clausura.
El 2008 será recordado como el año de la apertura a la Bolsa de “Azul Azul S. A.”, en el peor período para los mercados financieros desde la crisis de 1929. Así, en el mes de octubre, se transaron 20.000.000 de acciones, correspondientes al 55% de la propiedad de la Sociedad. Los títulos fueron adquiridos por más de 8.000 nuevos accionistas, entre inversionistas e hinchas del equipo universitario.
En esta temporada, de la mano de Arturo Salah, el cuadro laico consigue el “Chile 3”, al conquistar el primer lugar en la tabla acumulada del año. Ese logro, permitió que la “U” clasificara a la pre-libertadores. No obstante, el premio no fue suficiente para la hinchada. Al no conseguir un título de relevancia, durante los torneos de Apertura y Clausura 2008, pidieron la cabeza del Director Técnico, quien terminó renunciando.
En su reemplazo, llegó el entrenador uruguayo, Sergio Markarián, para hacerse cargo del club durante la temporada 2009. De la mano del “charrúa”, los éxitos fueron inmediatos. Los azules derrotaron de manera inesperada al Pachuca de México (si, el mismo equipo que privó a Colo Colo de la Sudamericana 2006) y avanzaron a segunda ronda en la Copa Libertadores de América. En dicho torneo internacional, fueron eliminados por Cruzeiro de Brasil.
En el plano local, “el romántico viajero” saldó una deuda que tenía con su fanaticada desde el año 2004 (la última copa azul, obtenida en Calama, cuando el portero Jhonny Herrera convirtió el último penal de la definición ante Cobreloa). Tras una vibrante final con Unión Española, los azules coronaron su estrella número 13. En el primer partido, jugado en el Estadio Nacional, universitarios e hispanos igualaron 1-1, mientras que en la vuelta, una solitaria conquista del uruguayo Juan Manuel Olivera, permitió la vuelta olímpica de la “U”, siendo la primera vez desde que el club fue asumido por “Azul Azul”.
A pesar de este logro, Markarián renunció al “cuadro mágico” por las continuas diferencias que mantuvo con el directorio de la Concesionaria. En su reemplazo asumió José Basualdo, entrenador argentino proveniente de Santiago Morning, además de dos refuerzos de renombre, como Edson Puch (proveniente de Municipal Iquique) y Mauricio Victorino (del Nacional de Montevideo) con quienes realizó una buena campaña internacional, no ocurriendo lo mismo en el plano local.
Basualdo clasificó a la “U” a Copa Sudamericana, tras ganar por 3-1 el partido definitorio. Ya en el certamen subcontinental, el cuadro laico eliminó al Deportivo Cali y al actual monarca, Internacional de Porto Alegre. Sin embargo, sucumbió ante Fluminense de Río de Janeiro en cuartos de final.
Pero la debacle del entrenador trasandino, fue en el torneo interno. Realizando una mediocre campaña, el campeón del fútbol chileno, terminó en el undécimo lugar de la tabla de posiciones, no alcanzando con ello, el objetivo de clasificar a play offs y disputar la opción del bicampeonato. La mala campaña caló hondo al interior del plantel y del cuerpo técnico, tanto así que Basualdo renunció a la banca azul.
Uno de los aspectos criticables de la Concesionaria, ha sido el constante reemplazo de técnicos que ha tenido la “U”. Tal como lo grafica el capitán Miguel Pinto: “Hemos pasado por varios cambios de entrenadores y al plantel le ha tocado trabajar duro, con altos y bajos”
En estos momentos, la directiva de “Azul Azul”, sondea nombres para dirigir a Universidad de Chile en el 2010. Para la siguiente temporada, “el romántico viajero” tiene como desafíos la Copa Libertadores y recuperar el título nacional. Entre los nombres que suenan para asumir el mando técnico, se encuentran el argentino Miguel Ángel Russo, campeón de América con Boca Juniors y semifinalista de la Libertadores 96’ con los azules; el uruguayo Gerardo Pelusso, de gran campaña en Nacional de Montevideo y el ex jugador azul, Víctor Hugo Castañeda, quien ya dirigió a los universitarios, durante las temporadas 2002 – 2003.
Cruzados a la Bolsa
Los buenos resultados financieros y deportivos, obtenidos por albos y azules, tentaron a Universidad Católica a convertirse en Sociedad Anónima Deportiva Profesional, tal como reconoce el defensa Mauricio Zenteno. “En la reunión que tuvimos con Jorge O´Ryan, nos dijo que iban a ser mejores los sueldos e incorporar jugadores de mejor nivel. La “U” y Colo Colo son SADP y han rendido bien, esperamos que en Católica pase lo mismo”, comenta el jugador. El delantero Rodrigo Mannara, por su parte se mostró un poco más escéptico. “Me da lo mismo si el club sigue igual, si siguen apoyando a los jugadores como hasta ahora. Hace un mes tuvimos una conversación con los dirigentes y nos pareció bien”, señaló el atacante argentino.
Es necesario aclarar que la UC no llegó a estas instancias por un mal manejo financiero, cosa que sí ocurrió en los casos de Colo Colo y Universidad de Chile, sino porque la Ley 20.019 respecto a Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales, obliga a los equipos de Fútbol Profesional y a los cuadros de la División Mayor del Básquetbol Profesional (DIMAYOR) a convertirse, ya sea en SADP abierta, cerrada o en fondo de inversiones.
La “UC”, uno de los pocos equipos que aún no cambia su estatus jurídico, se ha visto beneficiada por una extensión del plazo para convertirse en SADP. “Esa extensión se debió a que los equipos de la DIMAYOR, no pudieron cumplir con los requisitos a tiempo, razón por la cual, el Congreso Nacional, extendió el plazo hasta mayo del año 2010”, argumenta la abogada de la Superintendencia de Valores y Seguros, Sarelia Sotomayor.
No obstante lo anterior, el Club Deportivo Universidad Católica, logró convencer a la Casa de Estudios, acerca de las bondades del sistema, por lo que iniciaron el proceso de “privatización”.
Al respecto, el timonel cruzado, Jorge O´Ryan, comentó que “El proceso es a través de “IM Trust” y en las próximas semanas esperamos el visto bueno de la Superintendencia de Valores para poder salir a la Bolsa. Sin embargo, la Fundación quedará con el 20 por ciento, no con el 51, como se había publicado”.
En efecto, el cuadro de la franja, colocará el 80% de la propiedad de su sociedad concesionaria "Cruzados SADP" en su próximo debut en la Bolsa, fijado para los primeros días de diciembre. La apertura bursátil tiene por objeto realizar inversiones en el plantel profesional, en el fútbol formativo y en capital de trabajo del Fútbol UC.
Los fondos recaudados por la colocación de las acciones de primera emisión, se destinarán, al pago de los activos adquiridos a la Fundación Club Deportivo Universidad Católica de Chile, por un monto de $5.751.645.544. Esta cifra se originó por la cesión de los derechos sobre los pases de los jugadores profesionales y otros derechos relacionados con los mismos, los que fueron valorados en $5.862.781.144, los cuales incluyen también las obligaciones derivadas de dichos derechos por $111.135.600.
“Cruzados SADP” se encuentra en trámite de inscripción en el Registro de la Superintendencia de Valores y Seguros y se espera que los títulos se transen en la Bolsa, durante los primeros días de diciembre, incluso antes de la elección presidencial.
Claramente, ha existido un cambio en la forma de administrar los clubes de Primera División. Como en todo proceso, son los “grandes” quienes marcan la pauta. Es cierto que Colo Colo y Universidad de Chile, se transformaron en Sociedades Anónimas, con un “apoyo” de la justicia. Sin embargo Audax Italiano, Unión Española y otros clubes, ya están comenzando a disfrutar los beneficios de privatizarse. Si bien las SADP no garantizan el éxito deportivo, al menos sacaron al fútbol de los escándalos financieros y los malos manejos. Eso, ya es valorable.
Larga vida a las SADP
La llegada de las Sociedades Anónimas al mundo del fútbol, ha sido percibida con buenos ojos, en todos los estamentos. Los argumentos positivos abundan, siendo los más reiterados, el orden y la confianza que entrega la vigilancia de la Superintendencia de Valores y Seguros.
Desde la ANFP, Harold Mayne Nicholls, argumenta que la nueva administración ha sido “Muy importante para mejorar la actividad deportiva, porque les ha permitido (a los clubes) tener un mayor ordenamiento administrativo y posibilidades de dedicarse más al fútbol. Además, nos ha permitido a todos trabajar con mejor gente, pensando con visión de futuro.”
El periodista destaca otro aspecto de las SADP. “El fútbol salió del espacio noticioso por el conflicto administrativo”, manifestó, con la esperanza de que “Con el tiempo, sin duda vamos a tener mayor calidad en el juego, buena organización y un alto nivel de espectáculo. A la larga, un mejor fútbol”.
El ex síndico azul, José Manuel Edwards, manifiesta tener una opinión muy favorable de las Sociedades Anónimas y ejemplifica con el caso del cuadro laico “¿A quién le daba explicaciones la ‘U’? A nadie le explicaba su deuda de 8 mil millones, ahora está detrás la SVS, que supervisa todo. Sin embargo, en las antiguas administraciones nadie respondía, ni civil ni penalmente. Las instituciones sin fines de lucro, como eran antiguamente los clubes, supuestamente, no tenían intereses comerciales, por lo tanto no podían ser perseguidas penalmente”
El dirigente albo, Luis Baquedano, participó de ambas formas de administración. Fue colaborador en el tiempo de Dragicevic y ahora es gerente técnico de “Blanco & Negro”. Para él, existen diferencias abismales. “Hoy tenemos un directorio que debe dar cuenta a la SVS, por lo que la administración es mucho más rigurosa, en la forma de hacer cada operación, cada gestión. Antes, se daba cuenta a una asamblea de socios, muchas veces dirigida, manipulada”.
Sin embargo, Baquedano asegura que las SADP no son la panacea. “Claramente, ningún sistema garantiza que todo funcione bien, ni deportiva ni económicamente, pero al menos, la administración es ordenada. Es precaria, desde el punto de vista de la consecución de recursos, no gastan más de lo que tienen, pero da la seguridad que otras personas no se metan dinero al bolsillo”.
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