17 feb. 2010 at 9:51pm
Tradiciones; Ayuno y abstinencia en cuaresma
El fiel al que no le cueste sacrificio abstenerse de carne, ha de abstenerse de todas maneras: y entonces el valor de su acción será la de la obediencia a la norma de la Iglesia.
Por Esteban Salazar Herrera
Durante la temporada de cuaresma, México y la mayoría de los países católicos tienen la costumbre de hacer a un lado las carnes rojas en beneficio del pescado.
Claro, económicamente esto hace que la mayoría de las carnicerías tomen vacaciones obligadas durante la Semana Santa y que el Miércoles de Ceniza y los viernes de cuaresma permanescan cerradas.
Aunque los fieles católicos están obligados al ayuno y la abstinencia de carnes durante la Cuaresma, desde el momento en que queda recogida en el Código de derecho canónico, por la fuerza de la norma, me abstendré de hablar sobre el ayuno, ante los graves problemas que se padece en el mundo entero a causa de la Bulimia y la Anorexia, tema que será tratado en otra oportunidad.
Algunas carnicerías han optado por vender (revender) pescado «fresco», para no tener que cerrar, dando, eso sí un servicio más a su comunidad, ya que los habitantes no tendrán que trasladarse hasta el Mercado del Mar, que son los centros especializados en pescado y marisco fresco a toda época del año.
De igual forma expenden carne de pollo, que tampoco es considerada por alguna parte de la población, como carne roja.
Diferencias. Según el portal «Vitónica; alimentación, deporte y salud», las carnes se diferencian en dos tipos, las rojas, debido a su característico color rojo. Entre ellas destacamos la carne de ternera, buey, cordero…
Las carnes blancas se las conoce así por su color menos rojo. Se trata de una carne más pálida, y en este tipo se catalogan las carnes de aves como el pollo, el pavo, o de animales como el conejo.
En el mercado encontramos ambas variedades de carne, pero muchas personas no saben determinar sus diferencias.
La carne roja tiene ese color porque su contenido en mioglobina es alto.
La mioglobina es una proteína que se encuentra en el músculo y es de donde nuestro organismo obtiene el hierro.
La carne roja contiene altas dosis de hierro, muy beneficioso para el correcto funcionamiento del organismo y de fácil asimilación por parte de nuestro cuerpo.
Esto hace que la carne roja sea muy recomendable para mantener unos buenos niveles de hierro.
Comer carne roja o blanca. Vitónica afirma que una persona que coma carne roja todos los días pero acompañada de verduras y hortalizas y que siga un plan de actividad física saludable, no correspondería con los datos de los estudios que estigmatizan el consumo de la carne roja.
Los expertos aconsejan no pasar de 3-4 raciones de carne roja al mes, pero que es necesaria, ya que aporta gran cantidad de hierro, proteínas, zinc, creatina y vitamina B12.
La combinación con las carnes blancas (carne de ave) es la mejor opción para crear un equilibrio nutricional, ya que este tipo de carnes no contiene purinas y su contenido en grasas es menor.
Así que podemos planificar la semana con 3 raciones de carne blanca y una de carne roja, pero si una semana nos pasamos no va a ocurrir nada, los alimentos no son ni totalmente buenos ni mortales, simplemente hay que saber cuánto y con qué consumirlos.
Abstinencia. Consultando con los especialistas en la materia, la página web de «Tradición Católica.com», señala que la ley de abstinencia exige a un católico de 14 años de edad y hasta su muerte, a abstenerse de comer carne los viernes, en honor a la Pasión de Jesús del Viernes Santo.
Como carne se considera a la carne y órganos de mamíferos y aves de corral.
También se encuentran prohibidas las sopas, caldos, cremas y salsas que se hacen a partir de ellos.
Los peces de mar y de agua dulce, anfibios, reptiles y mariscos están permitidos, así como los productos derivados de animales como margarina y gelatina sin sabor a carne.
Para los viernes fuera de Cuaresma, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos obtuvo permiso de la Santa Sede para que los católicos de ese país pudieran sustituir esta penitencia por un acto de caridad o algún otro de su propia elección.
Puede ser sustituida. De igual modo, varias Conferencias Episcopales, entre éstas la de Argentina, México y España promulgaron que: «A tenor del canon 1253, se retiene la práctica penitencial tradicional de los viernes del año consistente en la abstinencia de carnes; pero puede ser sustituida, según libre voluntad de los fieles por cualquiera de las siguientes prácticas: abstinencia de bebidas alcohólicas, o una obra de piedad, o una obra de misericordia».
Con respecto a las obras de piedad que pueden reemplazar la abstinencia, se encuentran el rezo del Via Crucis, el Santo Rosario y la adoración prolongada al Santísimo Sacramento. En cuanto a las obras de misericordia, pueden ser las espirituales y corporales.
Obras de misericordia espirituales:
1- Enseñar al que no sabe.
2- Dar buen consejo al que lo necesita.
3- Corregir al que yerra.
4- Consolar al triste.
5- Perdonar las injurias.
6- Soportar los defectos del prójimo.
7- Rezar por los vivos y los difuntos.
Obras de misericordia corporales:
1- Dar de comer al hambriento.
2- Dar de beber al sediento.
3- Vestir al desnudo.
4- Recibir al peregrino.
5- Libertar al cautivo.
6- Visitar enfermos y presos.
7- Enterrar a los muertos.
Sin embargo, para la mayoría de las personas, la práctica más conveniente para cumplir correctamente con esta ley divina, sería la tradicional de abstenerse de comer carne todos los viernes del año.
En Cuaresma, la abstinencia de comer carne los viernes es obligatoria.
Quiénes están excluidos. Según «Tradición Católica.com», además de los que están excluidos por su edad, también se incluyen a los que tienen problemas mentales, los enfermos y quienes se encuentran en estado de debilidad.
Indudablemente que las mujeres embarazadas o en la etapa de lactancia de acuerdo a la alimentación que necesitan para alimentar a sus hijos.
También hay casos especiales como, obreros de acuerdo a su exigencia física, los que son invitados a comer que no pueden excusarse sin ofender gravemente o sin causar enemistad, u otras situaciones morales o físicas que imposibiliten mantener el ayuno.
Dispensa y conmutación. El canon 1245 establece unas facultades de dispensa amplias. Por lo tanto, pueden dispensar tanto el Obispo diocesano para sus súbditos como también el párroco.
En este caso, sin embargo, se debe matizar que sólo puede dispensar en casos particulares: no puede, por lo tanto, conceder una dispensa general.
También puede dispensar el Superior de un instituto religioso o de una sociedad de vida apostólica clerical de derecho pontificio para las personas indicadas en el canon.
En todos los casos, se debe tener en cuenta el canon 90: debe haber justa causa para conceder la dispensa.
Son obligaciones jurídicas. Conviene indicar que las obligaciones de las que se habla son jurídicas.
Los fieles están obligados, desde el momento en que queda recogida en el Código de derecho canónico, por la fuerza de la norma.
Vale por lo tanto esta consideración para hacer ver que, si bien muchas veces el cumplimiento de la norma no supone sacrificio y penitencia, no por ello los fieles puede ingerir estos alimentos.
El fiel al que no le cueste sacrificio abstenerse de carne, ha de abstenerse de todas maneras: y entonces el valor de su acción será la de la obediencia a la norma de la Iglesia.
No supondrá sacrificio, quizás, la abstinencia de carne o el ayuno, pero tendrá el mérito y el valor ejemplar de la obediencia a la ley y a la Iglesia.
Penitencias personales. Aparte de todos estos requisitos mínimos penitenciales, los católicos son llamados a imponerse algunas penitencias personales a sí mismos en ciertas oportunidades.
Pueden perfectamente estar basadas en la abstinencia y el ayuno. Una persona puede aumentar, por ejemplo, el número de días de abstinencia.
Algunas personas dejan completamente de comer carne por motivos religiosos (al contrario de aquellos que lo hacen por razones de salud u otras).
Algunas órdenes religiosas nunca comen carne. De la misma manera, es posible hacer más ayuno de lo requerido.
Este ayuno libremente escogido puede consistir en abstenerse de algo que a uno le gusta –dulces, refrescos, cigarrillos, ese cocktail antes de la cena, etc.
Esto queda a elección de cada individuo, siempre, en lo posible, aconsejados por un Director Espiritual.
Una consideración. Antes que nada estamos obligados a cumplir con nuestras obligaciones y deberes de estado. Cualquier abstención que nos impida seriamente llevar adelante nuestro trabajo como estudiantes, empleados o parientes serían contrarias a la voluntad de Dios.
Carnes rojas por pescado. Según Alba Beltrán, de Seafood Today, Revista internacional del canal de comercialización de pescados y mariscos, sustituir las carnes rojas por pescados y mariscos, es una disciplina de la Iglesia Católica como parte de un proceso de conversión, el cual implica sacrificio-penitencia.
Por eso, con el Miércoles de Ceniza se tiene el ayuno penitencial, y lo mismo sucede con el Viernes Santo, que es de ayuno y abstinencia.
Afirma que la prohibición de comer carnes rojas se refiere sobre todo al aspecto de contaminación de las mismas, al considerarse menos saludables.
Por lo tanto, la disciplina de permitir únicamente el consumo de pescado entre los fieles católicos, se debe a la significación de pureza y salud de dicho alimento.
Indica que actualmente, la Iglesia prohibe las carnes rojas, pero en menor proporción que en la antigüedad, debido al encarecimiento del pescado en esa temporada y a las dificultades económicas de estos tiempos.
Sin embargo, por cualidades nutritivas, la carne de pescado sigue siendo la más recomendable para el consumo humano.
En peligro. En Cuaresma los establecimientos comercializadores de productos pesqueros lo han ido propiciando con los altos precios en sus productos", así lo dijo el Sacerdote José Luis Pérez Vargas de la iglesia Mater Nostra.
"Y al respecto, el mismo Vaticano tiene más apertura, comprensión y respeto por las personas, quienes no pueden seguir sujetas a disciplinas rígidas como las de hace décadas".
"La Iglesia está modernizándose conforme los nuevos tiempos, y en conclusión, su actual postura es porque se ha adaptado a las necesidades y características del hombre actual", reitera Pérez Barba.
Dieta diaria. Es de considerar que el pescado es una fuente importante de proteínas y vitaminas, tan bueno y saludable como otras carnes (cerdo, res, aves).
Además, tiene muchas cualidades que permiten usarlo fácilmente en la dieta diaria.
Por ejemplo, el pescado de agua dulce tiene un precio bajo y puede aprovecharse en su totalidad.
No se debe olvidar la importancia que tiene el pescado como sustituto de la carne y el huevo para la prevención de la Artero esclerosis, ya que casi no tiene colesterol, y es relativamente bajo en grasa.
Comercialización. De acuerdo a una encuesta aplicada a diversos comercializadores de pescados y mariscos, la Cuaresma es muy importante, ya que activa en forma importante este negocio en México.
Las ventas se incrementan antes y durante la Cuaresma, pues los preparativos para tener abasto empiezan unos meses antes de la temporada.
Según el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), la Cuaresma tiene relevancia por el incremento de ventas de dichos productos, sobre todo por la situación actual de las famosas vacas locas.
Recalcando que, hoy en día, el consumidor ya se inclina más por los mariscos que por las carnes rojas.
La Cuaresma es una época del año en la que tanto SAGARPA, PROFECO, Autoridades Municipales, Estatales y Federales, Comercializadores de Mariscos y Pescados, entre otras instancias, dan su mejor esfuerzo.
Pero lamentablemente, parece ser la única vez del año que se logra trabajar en equipo para fortalecer al sector pesquero y acuícola.
Consumidor en México. La cultura del consumo de pescados y mariscos en México es fundamentalmente urbana, ya que los principales mercados y centros de distribución se encuentran en las grandes ciudades.
Asimismo, se puede afirmar que el consumo se concentra entre la población de mayores ingresos, ya que según una encuesta del INEGI, el 33.4% de los hogares con mayores recursos consumen pescados y mariscos en su dieta, mientras que sólo el 17.3% de los hogares con menores recursos lo hacen.
El perfil de sus clientes es clase media, clase media-alta; de 15 a 60 años, ambos sexos.
Etiquetas: Ayuno, abstinencia, cuaresma, canon, tradiciones
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Por Esteban Salazar Herrera
Durante la temporada de cuaresma, México y la mayoría de los países católicos tienen la costumbre de hacer a un lado las carnes rojas en beneficio del pescado.
Claro, económicamente esto hace que la mayoría de las carnicerías tomen vacaciones obligadas durante la Semana Santa y que el Miércoles de Ceniza y los viernes de cuaresma permanescan cerradas.
Aunque los fieles católicos están obligados al ayuno y la abstinencia de carnes durante la Cuaresma, desde el momento en que queda recogida en el Código de derecho canónico, por la fuerza de la norma, me abstendré de hablar sobre el ayuno, ante los graves problemas que se padece en el mundo entero a causa de la Bulimia y la Anorexia, tema que será tratado en otra oportunidad.
Algunas carnicerías han optado por vender (revender) pescado «fresco», para no tener que cerrar, dando, eso sí un servicio más a su comunidad, ya que los habitantes no tendrán que trasladarse hasta el Mercado del Mar, que son los centros especializados en pescado y marisco fresco a toda época del año.
De igual forma expenden carne de pollo, que tampoco es considerada por alguna parte de la población, como carne roja.
Diferencias. Según el portal «Vitónica; alimentación, deporte y salud», las carnes se diferencian en dos tipos, las rojas, debido a su característico color rojo. Entre ellas destacamos la carne de ternera, buey, cordero…
Las carnes blancas se las conoce así por su color menos rojo. Se trata de una carne más pálida, y en este tipo se catalogan las carnes de aves como el pollo, el pavo, o de animales como el conejo.
En el mercado encontramos ambas variedades de carne, pero muchas personas no saben determinar sus diferencias.
La carne roja tiene ese color porque su contenido en mioglobina es alto.
La mioglobina es una proteína que se encuentra en el músculo y es de donde nuestro organismo obtiene el hierro.
La carne roja contiene altas dosis de hierro, muy beneficioso para el correcto funcionamiento del organismo y de fácil asimilación por parte de nuestro cuerpo.
Esto hace que la carne roja sea muy recomendable para mantener unos buenos niveles de hierro.
Comer carne roja o blanca. Vitónica afirma que una persona que coma carne roja todos los días pero acompañada de verduras y hortalizas y que siga un plan de actividad física saludable, no correspondería con los datos de los estudios que estigmatizan el consumo de la carne roja.
Los expertos aconsejan no pasar de 3-4 raciones de carne roja al mes, pero que es necesaria, ya que aporta gran cantidad de hierro, proteínas, zinc, creatina y vitamina B12.
La combinación con las carnes blancas (carne de ave) es la mejor opción para crear un equilibrio nutricional, ya que este tipo de carnes no contiene purinas y su contenido en grasas es menor.
Así que podemos planificar la semana con 3 raciones de carne blanca y una de carne roja, pero si una semana nos pasamos no va a ocurrir nada, los alimentos no son ni totalmente buenos ni mortales, simplemente hay que saber cuánto y con qué consumirlos.
Abstinencia. Consultando con los especialistas en la materia, la página web de «Tradición Católica.com», señala que la ley de abstinencia exige a un católico de 14 años de edad y hasta su muerte, a abstenerse de comer carne los viernes, en honor a la Pasión de Jesús del Viernes Santo.
Como carne se considera a la carne y órganos de mamíferos y aves de corral.
También se encuentran prohibidas las sopas, caldos, cremas y salsas que se hacen a partir de ellos.
Los peces de mar y de agua dulce, anfibios, reptiles y mariscos están permitidos, así como los productos derivados de animales como margarina y gelatina sin sabor a carne.
Para los viernes fuera de Cuaresma, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos obtuvo permiso de la Santa Sede para que los católicos de ese país pudieran sustituir esta penitencia por un acto de caridad o algún otro de su propia elección.
Puede ser sustituida. De igual modo, varias Conferencias Episcopales, entre éstas la de Argentina, México y España promulgaron que: «A tenor del canon 1253, se retiene la práctica penitencial tradicional de los viernes del año consistente en la abstinencia de carnes; pero puede ser sustituida, según libre voluntad de los fieles por cualquiera de las siguientes prácticas: abstinencia de bebidas alcohólicas, o una obra de piedad, o una obra de misericordia».
Con respecto a las obras de piedad que pueden reemplazar la abstinencia, se encuentran el rezo del Via Crucis, el Santo Rosario y la adoración prolongada al Santísimo Sacramento. En cuanto a las obras de misericordia, pueden ser las espirituales y corporales.
Obras de misericordia espirituales:
1- Enseñar al que no sabe.
2- Dar buen consejo al que lo necesita.
3- Corregir al que yerra.
4- Consolar al triste.
5- Perdonar las injurias.
6- Soportar los defectos del prójimo.
7- Rezar por los vivos y los difuntos.
Obras de misericordia corporales:
1- Dar de comer al hambriento.
2- Dar de beber al sediento.
3- Vestir al desnudo.
4- Recibir al peregrino.
5- Libertar al cautivo.
6- Visitar enfermos y presos.
7- Enterrar a los muertos.
Sin embargo, para la mayoría de las personas, la práctica más conveniente para cumplir correctamente con esta ley divina, sería la tradicional de abstenerse de comer carne todos los viernes del año.
En Cuaresma, la abstinencia de comer carne los viernes es obligatoria.
Quiénes están excluidos. Según «Tradición Católica.com», además de los que están excluidos por su edad, también se incluyen a los que tienen problemas mentales, los enfermos y quienes se encuentran en estado de debilidad.
Indudablemente que las mujeres embarazadas o en la etapa de lactancia de acuerdo a la alimentación que necesitan para alimentar a sus hijos.
También hay casos especiales como, obreros de acuerdo a su exigencia física, los que son invitados a comer que no pueden excusarse sin ofender gravemente o sin causar enemistad, u otras situaciones morales o físicas que imposibiliten mantener el ayuno.
Dispensa y conmutación. El canon 1245 establece unas facultades de dispensa amplias. Por lo tanto, pueden dispensar tanto el Obispo diocesano para sus súbditos como también el párroco.
En este caso, sin embargo, se debe matizar que sólo puede dispensar en casos particulares: no puede, por lo tanto, conceder una dispensa general.
También puede dispensar el Superior de un instituto religioso o de una sociedad de vida apostólica clerical de derecho pontificio para las personas indicadas en el canon.
En todos los casos, se debe tener en cuenta el canon 90: debe haber justa causa para conceder la dispensa.
Son obligaciones jurídicas. Conviene indicar que las obligaciones de las que se habla son jurídicas.
Los fieles están obligados, desde el momento en que queda recogida en el Código de derecho canónico, por la fuerza de la norma.
Vale por lo tanto esta consideración para hacer ver que, si bien muchas veces el cumplimiento de la norma no supone sacrificio y penitencia, no por ello los fieles puede ingerir estos alimentos.
El fiel al que no le cueste sacrificio abstenerse de carne, ha de abstenerse de todas maneras: y entonces el valor de su acción será la de la obediencia a la norma de la Iglesia.
No supondrá sacrificio, quizás, la abstinencia de carne o el ayuno, pero tendrá el mérito y el valor ejemplar de la obediencia a la ley y a la Iglesia.
Penitencias personales. Aparte de todos estos requisitos mínimos penitenciales, los católicos son llamados a imponerse algunas penitencias personales a sí mismos en ciertas oportunidades.
Pueden perfectamente estar basadas en la abstinencia y el ayuno. Una persona puede aumentar, por ejemplo, el número de días de abstinencia.
Algunas personas dejan completamente de comer carne por motivos religiosos (al contrario de aquellos que lo hacen por razones de salud u otras).
Algunas órdenes religiosas nunca comen carne. De la misma manera, es posible hacer más ayuno de lo requerido.
Este ayuno libremente escogido puede consistir en abstenerse de algo que a uno le gusta –dulces, refrescos, cigarrillos, ese cocktail antes de la cena, etc.
Esto queda a elección de cada individuo, siempre, en lo posible, aconsejados por un Director Espiritual.
Una consideración. Antes que nada estamos obligados a cumplir con nuestras obligaciones y deberes de estado. Cualquier abstención que nos impida seriamente llevar adelante nuestro trabajo como estudiantes, empleados o parientes serían contrarias a la voluntad de Dios.
Carnes rojas por pescado. Según Alba Beltrán, de Seafood Today, Revista internacional del canal de comercialización de pescados y mariscos, sustituir las carnes rojas por pescados y mariscos, es una disciplina de la Iglesia Católica como parte de un proceso de conversión, el cual implica sacrificio-penitencia.
Por eso, con el Miércoles de Ceniza se tiene el ayuno penitencial, y lo mismo sucede con el Viernes Santo, que es de ayuno y abstinencia.
Afirma que la prohibición de comer carnes rojas se refiere sobre todo al aspecto de contaminación de las mismas, al considerarse menos saludables.
Por lo tanto, la disciplina de permitir únicamente el consumo de pescado entre los fieles católicos, se debe a la significación de pureza y salud de dicho alimento.
Indica que actualmente, la Iglesia prohibe las carnes rojas, pero en menor proporción que en la antigüedad, debido al encarecimiento del pescado en esa temporada y a las dificultades económicas de estos tiempos.
Sin embargo, por cualidades nutritivas, la carne de pescado sigue siendo la más recomendable para el consumo humano.
En peligro. En Cuaresma los establecimientos comercializadores de productos pesqueros lo han ido propiciando con los altos precios en sus productos", así lo dijo el Sacerdote José Luis Pérez Vargas de la iglesia Mater Nostra.
"Y al respecto, el mismo Vaticano tiene más apertura, comprensión y respeto por las personas, quienes no pueden seguir sujetas a disciplinas rígidas como las de hace décadas".
"La Iglesia está modernizándose conforme los nuevos tiempos, y en conclusión, su actual postura es porque se ha adaptado a las necesidades y características del hombre actual", reitera Pérez Barba.
Dieta diaria. Es de considerar que el pescado es una fuente importante de proteínas y vitaminas, tan bueno y saludable como otras carnes (cerdo, res, aves).
Además, tiene muchas cualidades que permiten usarlo fácilmente en la dieta diaria.
Por ejemplo, el pescado de agua dulce tiene un precio bajo y puede aprovecharse en su totalidad.
No se debe olvidar la importancia que tiene el pescado como sustituto de la carne y el huevo para la prevención de la Artero esclerosis, ya que casi no tiene colesterol, y es relativamente bajo en grasa.
Comercialización. De acuerdo a una encuesta aplicada a diversos comercializadores de pescados y mariscos, la Cuaresma es muy importante, ya que activa en forma importante este negocio en México.
Las ventas se incrementan antes y durante la Cuaresma, pues los preparativos para tener abasto empiezan unos meses antes de la temporada.
Según el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), la Cuaresma tiene relevancia por el incremento de ventas de dichos productos, sobre todo por la situación actual de las famosas vacas locas.
Recalcando que, hoy en día, el consumidor ya se inclina más por los mariscos que por las carnes rojas.
La Cuaresma es una época del año en la que tanto SAGARPA, PROFECO, Autoridades Municipales, Estatales y Federales, Comercializadores de Mariscos y Pescados, entre otras instancias, dan su mejor esfuerzo.
Pero lamentablemente, parece ser la única vez del año que se logra trabajar en equipo para fortalecer al sector pesquero y acuícola.
Consumidor en México. La cultura del consumo de pescados y mariscos en México es fundamentalmente urbana, ya que los principales mercados y centros de distribución se encuentran en las grandes ciudades.
Asimismo, se puede afirmar que el consumo se concentra entre la población de mayores ingresos, ya que según una encuesta del INEGI, el 33.4% de los hogares con mayores recursos consumen pescados y mariscos en su dieta, mientras que sólo el 17.3% de los hogares con menores recursos lo hacen.
El perfil de sus clientes es clase media, clase media-alta; de 15 a 60 años, ambos sexos.
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