Entre las montañas del sur de Colombia - UPIU.com
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
    




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Comunicación Social, Universidad del Cauca
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5 abr. 2010 at 7:51pm

Entre las montañas del sur de Colombia

Un viaje por La Capital Maicera de Colombia.

Por: Omar Galvis

“Donde empieza mi Colombia…
de Los Andes más acá…
donde no hay aire chumao
y se toca flauta y tambor…
por ahí está mi tierrita
con su maíz y su bailar…
con su historia y sus montañas
y su cantar popular…”.
Así dice una de las canciones más reconocidas del grupo ‘Trío Andino’, ganador del festival nacional para intérpretes de música Andina colombiana en el año 1982, y uno de los más representativos grupos artísticos del municipio de Mercaderes, Cauca.

Estas letras reflejan la cultura de un municipio rodeado por el verde de las montañas que, cubiertas por un sol radiante, esconden una de las reservas más bellas del mundo: el agua.

Era una mañana nublada. El frío se escondía entre las sillas viejas y solitarias que el Terminal refugiaba. Las 4:00 a.m. marcaban el inicio de un viaje sobre las montañas de Colombia; un viaje de tres horas que me permitiría contemplar y admirar la belleza de los paisajes colombianos.

Por unos minutos la desesperación se adueñó de los 9 pasajeros que abordaban el pequeño "Trans Tambo", pues éste no se movía, aumentando la ansiedad por empezar la ruta hacia uno de los lugares más exóticos y admirables del sur del Departamento del Cauca como es la Capital Maicera de Colombia: Mercaderes.

Después de tanta espera y a eso de las 4:50 a.m., el bus impulsó sus ruedas y por fin comenzaba a caminar hacía su destino.

El viaje fue un encuentro con la belleza de las montañas, mis ojos se resistían a cerrarse pues querían apreciar la magnitud de los cerros, que envueltos en un resplandeciente color verde, formaban una cadena que nos acompañaría durante todo el recorrido.

El vaivén de las curvas en la carretera permitía la cercanía con ellas. La ansiedad y la angustia por llegar, se alejaban cada vez más de mis pensamientos y por el contrario, disfrutaba cada instante con la naturaleza.

Después de 2 horas llegamos al principio del fin de nuestro viaje. Un letrero viejo, torcido y de color blanco nos avisaba que a 17 Km. nos esperaba la tierra calurosa de los maizales y con la segunda agua más pura de Colombia.

A pesar de que el reloj apenas marcaba las 7:00 a.m, el calor invadía el estrecho espacio de aquel microbús, abriéndose paso entre las curvas de cemento que cada vez se empinaban más.

El tiempo era el mejor aliado de mis ojos, pues el viaje se tornó en un instante eterno que me permitía apreciar esa pintura en la que se convertían las montañas, que acompañadas de un sol infernal adornaban la angosta pero suave calle que nos conducía hacia Mercaderes.

Las 7:30 nos avisaba que el viaje había llegado a su fin. La belleza de la naturaleza desapareció por un instante, pero entre sus montañas se escondía gente humilde y amable que me recordaba ese bello paisaje.

Mercaderes, Cauca, o mejor conocida como La Capital Maicera de Colombia nos abría sus puertas. Este municipio que alberga a más de 20.000 habitantes y que disfruta de un clima variado por estar entre los pisos térmicos, cálido y medio, además de contar con una temperatura de 22ºC, comenzaba a sorprenderme.

Aunque el viaje era con el objetivo de realizar un trabajo académico, logré conocer una parte del municipio, pero lo que más me llamó la atención es que en esta población el agua en realidad se convierte en un líquido apreciado.

El agua, fuente de vida para los seres vivos, es uno de los líquidos que más rápido se está acabando en el planeta. “Qué cifra más completa, el 10, uno piensa en Maradona o en la "chica 10", en la perfección. Pero esa cifra sirve para enrostrar el drama del agua en el mundo. 10 litros de agua es el promedio diario para beber, cocinar y lavar de una persona en el tercer mundo. 10 litros de agua son menos del 10% de lo que utiliza una persona cada día en el Reino Unido. 10 litros de agua son los que se van cuando se vacía la cisterna del inodoro en el Reino Unido. 10 litros de agua o 10 kilogramos. Las mujeres en África y en Asia cargan un promedio de 20 kilogramos de agua durante seis kilómetros cada día. La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de 50 litros de agua por día por persona para todo uso. En África el promedio da 10 litros, en el Reino Unido es de 135 litros”, publica el Diario Británico BBC Mundo.

Esta población limítrofe al oriente con el Municipio de Bolívar, al norte con el Patía y Balboa, al sur con Florencia, San Lorenzo y La Unión y al occidente con el Departamento de Nariño, nos es ajena a esta situación.

A pesar de ser un Municipio que registra “cuatro grandes microcuencas que drenan sus corrientes a la cuenca del río Patía y de las cuales la de mayor importancia corresponde a la del río Hato-Viejo no solamente por la utilización de sus aguas para el acueducto regional sino por poseer el mayor número de afluentes y por ende presentar mayor caudal”, según el Plan Agropecuario Municipal de Mercaderes formulado en 1993, revela que este es un territorio con un gran índice de agua, pero que con el pasar de los años ha descendido notoriamente.

Esta población el año anterior se vio afectada por la contaminación de sus aguas. Edinson Arley Bolaños, Jefe de Prensa de la Alcaldía de Mercaderes, manifestaba en ese momento que el de Mercaderes era un caso muy particular, “pues el agua está contaminada no solo por las aguas residuales que caen, desde los municipios vecinos, al río Hato-Viejo, que surte al acueducto del municipio, sino que ahora una grave contaminación por los plaguicidas y químicos para el procesamiento de coca, que resultan de cultivos ilícitos y laboratorios que existen en las riveras del río, evidencian un nuevo problema de contaminación sin antecedentes”.

Esta comunidad que vio nacer su primera alternativa de suministro de agua en el año de 1969 de la mano del geólogo español Juan Montón Blasco, y que fue reconocida entre la población como “El Socavón”, descubierto por este ingeniero, “quien en el afán de conseguir agua para la población, venía desde los años cuarenta tratando de localizar una fuente y luego de varios años de estudios realizados en la meseta de Mercaderes y lugares aledaños, haciendo investigaciones sobre las fuentes existentes en su contorno, tales como: "Juan Alberto, “La caña Brava” entre otras, llegó a la conclusión de que existía una corriente de agua subterránea de oriente a occidente y que perforando en algún lugar se podía captar dicha corriente”, así lo relata Bolaños y hoy se convierte en una insignia para la población que ve en él una solución para suplir sus necesidades básicas.

Debido a los problemas de agua contaminada que enfrentaba la población, este lugar se ha constituido en un símbolo entre los meracadereños, quienes en su afán por obtener el valioso líquido deciden buscarlo en este lugar que se ubica como la segunda reserva natural de agua pura en Colombia y como una obra de captación de aguas subterráneas única en toda Suramérica.

“Es válido anotar que la Universidad del Cauca con la Facultad de Ingeniería enviaron al Doctor Salas Balseca, quien manifestó que la obra de captación de aguas subterráneas era único en Suramérica. Así mismo se concluyó, una vez hechos los estudios y análisis de laboratorio, que el agua del SOCAVON era catalogada como la segunda en pureza en toda Colombia, teniendo en cuenta que la primera se localizaba en Tuquerres (Nariño) y que al tomarse directamente de la fuente se podría utilizar como agua destilada”. Anotaba un documento de la Alcaldía de Mercaderes.

Aunque mi visita a este municipio fue muy corta, tuve la oportunidad de conocer este agradable lugar rodeado de árboles gigantes que impedían que el sol calentara las aguas cristalinas que se ocultaban en el fondo de aquel sendero.

El calor de aquel día sofocaba a los pocos visitantes que venían en busca de un poco de agua. Botellas de gaseosas, tarros pequeños y pomas, servían para guardar el valioso líquido que brotaba desde la montaña y que desembocaba en un tubo angosto.

Estos visitantes que en su mayoría eran mujeres, dejaban que el agua se expandiera por el interior de las botellas hasta que quedasen bañadas por completo. Luego reunían todas las botellas en un solo morral y las pomas las cargaban sobre su espalda, soportando la empinada subida y las pequeñas piedras que adornaban el angosto camino.

Parece paradójico que este municipio próximo al macizo colombiano, una de las mayores fuentes de agua que posee el país, hoy no cuente con agua potable para el consumo humano.

“A causa de las aguas residuales, los cultivos ilícitos, los agro-tóxicos que se utilizan para cultivos lícitos y las malas administraciones que no han contemplado dentro de su plan de gobierno o le han restado importancia a lo que la Constitución considera como uno de los derechos inalienables del ser humano, Mercaderes tiene un índice muy bajo en la calidad de vida de su población”, manifestaba Edinson Arley Bolaños, funcionario de la Alcaldía de Mercaderes.

Entre los documentos que investigué encontré uno que da cuenta de que en abril del año 2007 la Defensoría del Pueblo en Colombia presentó un informe denominado “Diagnóstico del cumplimiento del Derecho Humano al Agua en Colombia”. Entre los resultados que se plasmaban en él estaban los siguientes:

“Hay 14,4 millones de personas que viven en riesgo de escasez de agua, alta y media alta, y más de 20 millones de personas registran una situación de vulnerabilidad alta o muy alta de abastecimiento de agua futura. Se estima que el 43% de los puntos de vertimiento de aguas residuales no cuenta con un plan de saneamiento y manejo de aguas residuales, además, menos del 10% de estas aguas reciben un tratamiento adecuado antes de ser dispuestas a fuentes hídricas naturales. Sólo el 52% de los municipios suministran agua las 24 horas del día.
Aproximadamente, el 90% de la población pertenece a los estratos uno, dos y tres. Una persona del estrato 1 consume en promedio 103 litros de agua al día, mientras que una persona de estrato 6 consume en promedio tres veces ese volumen.

“9.022.276 personas no tienen acceso a acueducto. 13.541.532 personas no tienen acceso a alcantarillado.
Se estima que 977.984 niños en edad de 0 a 4 años no tienen acceso a acueducto.
Sólo el 40% de las viviendas tiene acceso a acueducto y alcantarillado, de manera conjunta para los dos servicios”.

“En 222 municipios la cobertura en acueducto en el sector rural no supera el 30% y 593 municipios no supera dicha cobertura en alcantarillado. Sólo 17 municipios han alcanzado coberturas óptimas en acueducto y en alcantarillado, de manera conjunta. En sólo 61% de los 933 municipios que reportaron información se han conformado los Comités de Desarrollo y Control Social. En sólo 44% de los 769 municipios que cuentan con el Fondo de Solidaridad y Redistribución de Ingresos, se han trasladado recursos. Los campesinos, los indígenas, los raizales y los afro-colombianos tienen coberturas de acueducto y alcantarillado por debajo del promedio nacional”.

“El mayor número de enfermedades relacionadas con agua se presentan por dengue clásico y malaria. El mayor número de muertes con posible relación con el agua es la mortalidad perinatal, por enfermedad diarréica aguda y desnutrición”.

A pesar de que han pasado 3 años después de este estudio, la problemática del agua se ha expandido aún más. Un reflejo de ello es el municipio de mercaderes en donde el acueducto no logra llegar a todos los rincones de la población.

El socavón ha logrado calmar la sed de muchos mercadereños, que soportando el castigo del sol, acuden a esta reserva natural que representa una bendición para ellos.

La experiencia de conocer aquel lugar quedará grabada en la retina de mis ojos. Aquel sol infernal nos avisaba que el viaje había llegado a su fin y poco a poco se desvanecía en el horizonte oscureciendo la silueta de las montañas. Las 4:00 p.m marcaban de nuevo la hora de partir. Este bello municipio fundado en el año de 1535 por Miguel Muñoz, me daba la despedida.

De nuevo pude contemplar los fabulosos paisajes de los que disfruta Colombia, un pequeño ‘Trans Tambo’ era otra vez el encargado de llevarme hacía mi destino, esta vez, la cuidad de Popayán, una pequeña urbe que entre sus paredes blancas esconde otras problemáticas, igual de importantes que la del agua.

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