¿En nombre de Dios? - UPIU.com
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
    




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Comunicación Social y Periodismo, Universidad CAECE
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24 jun. 2010 at 5:18pm

¿En nombre de Dios?

Por Graciana Dagostino

Desde hace cuatro décadas, el país africano más poblado padece sangrientos enfrentamientos religiosos que han cobrado millones de vidas. Musulmanes y cristianos, principalmente, combaten en los estados del centro y del norte del país, donde se disputan el control de una región agrícola y petrolífera.

Una gran cantidad de asesinatos se han registrado en Nigeria desde 2001, que han provocado miles de muertes debido a rivalidades étnicas y religiosas y a enfrentamientos políticos que han puesto en riesgo la coexistencia entre sus pobladores.

Los últimos ataques ocurrieron en los meses de enero y marzo. A principio de año, cientos de musulmanes fueron asesinados en Jos, capital del estado de Plateau y en otras ciudades. Mientras que en Marzo, en tres aldeas al sur de Jos, un grupo de ganaderos de la etnia fulani, de mayoría musulmana, arremetió contra los berom, una etnia sedentaria que profesa la fe cristiana. En este enfrentamiento más de quinientos cristianos, entre los que había una gran cantidad de mujeres y niños, murieron a machetazos o quemados.

Los pastores migratorios musulmanes y los campesinos cristianos de Jos, que en su mayoría practican una agricultura de subsistencia, mantienen una rivalidad desde hace varios años por la disputa de las tierras fértiles de la región. Ya se habían enfrentado con gravedad por motivos políticos y religiosos en los años 2001, 2004 y 2008.

Al respecto, el Vaticano manifestó su "dolor y preocupación" por estos "horribles" hechos violentos sucedidos en Nigeria. Sin embargo, su portavoz, el padre Federico Lombardi, no quiso pronunciarse personalmente sobre la naturaleza religiosa de estos enfrentamientos. La posición de la Santa Sede fue explicada por el arzobispo de la capital nigeriana (Abuja), John Onaivejan, a la emisora del Vaticano: "Se trata del clásico conflicto entre pastores y agricultores, sólo que en este caso los pastores son todos musulmanes y los agricultores son todos cristianos".


Contextos

Para comprender mejor la actual situación social nigeriana, es necesario repasar primero su contexto histórico. El estado federal de Nigeria fue ideado por el dominio británico en 1914, abarcando dentro de una misma frontera a comunidades muy diversas, con un pasado cultural muy diferente. A esto, debe sumársele la dominación y explotación económica que tuvieron que aceptar los nativos sin ninguna posibilidad de oposición.

El motivo principal del conflicto son las presiones musulmanas para que el Gobierno instaure la Ley Islámica, o Sharia, en sus zonas de influencia. Algunos estados lograron conseguirlo, como Zamfara, en 1999, y, posteriormente, Kano, Sokoyo y Kaduna, lo que desató una serie de fuertes combates con los cristianos de estas regiones que causaron más de 10.000 muertes y éxodos masivos hacia el sur.

Existen varias religiones en Nigeria que contribuyen a acentuar estas diferencias regionales y étnicas. Todas estas se practicaban en las principales ciudades en 1990, pero, sin embargo, el Islam logró dominar el norte y acrecentó su número en el sur occidental y en Yoruba, mientras que el catolicismo se asentó en el Igbo y en áreas cercanas.

Desde 1954 el país se encuentra dividido en tres estados (Norte, Este y Oeste), cuyas fronteras coinciden con los brazos del caudaloso río Níger, con el fin de armonizar la convivencia de las distintas etnias dentro de sus fronteras. Esta división daba autonomía a los Hausa-fulani en el norte, a los Igbo en el este y a los Yoruba en el oeste, pero no permitía la integración de grupos minoritarios.

La región norte abarca alrededor del 75 por ciento del territorio y concentra más de la mitad de la población, aunque los diversos censos llevados a cabo en el país han sido centro de grandes polémicas al considerarse que pudieron ser manipulados. En esta región un 40 por de la población es de habla hausa, pudiendo identificarse grupos étnicos como el fulani, el kanuri, el nupe y el tiv. Excepto el tiv, estos grupos profesan la religión musulmana. La islamización se produjo a fines del siglo XIV y desde entonces los estados hausa tuvieron poco contacto con el sur del país hasta el comienzo de la administración colonial.

El oeste de Nigeria está mayoritariamente habitado por yorubas. Este pueblo fue uno de los primeros de África Occidental en establecer contacto con los europeos y fue también uno de los mayores proveedores de esclavos. Por último, el este de Nigeria está poblado mayormente por igbos. Las selvas y pantanos que cubren esta región favorecieron la aplicación de una política descentralizada que tendió al individualismo y la autonomía.

El ibibio es el otro grupo que puebla este sector de Nigeria junto con los ijaw, efik y una minoría camerunense que había caído bajo la administración británica producto de la repartición de los territorios pertenecientes a colonias alemanas tras la Primera Guerra Mundial.

La otra Nigeria

Uno de los mayores problemas de las segmentaciones de este país es la gran desproporción territorial. A pesar de la creación en 1963 del estado del Medio-oeste, el desequilibrio territorial y demográfico existente contribuyó a las tensiones que condujeron a la guerra de Biafra entre 1967 y 1970. El conflicto político fue causado por el intento de división de las provincias del Sudeste de Nigeria bajo el nombre de República de Biafra. La guerra repercutió en los medios de todo el mundo por la hambruna en diversas zonas sitiadas y la consecuente acusación de genocidio procedente en gran medida de los igbos de estas regiones.

Desde entonces, Nigeria ha sufrido varios golpes de estado. La guerra fue muy costosa para el país en términos de vidas humanas, dinero e imagen exterior. Se estima que alrededor de tres millones de personas murieron a causa del conflicto, básicamente por hambre y enfermedades. La reconstrucción, impulsada por el dinero procedente del petróleo, fue rápida. Sin embargo, las antiguas tensiones étnicas y religiosas han seguido caracterizando la vida política nigeriana.
El gobierno militar mantuvo el poder durante muchos años y los habitantes de las áreas productoras de petróleo reclamaban una repartición justa de los beneficios procedentes del combustible. Se aprobaron leyes por las cuales los partidos no podían tener orígenes étnicos o tribales. Sin embargo, este punto ha sido difícil de llevar a la práctica.

Actualmente Nigeria dispone de un régimen democrático parlamentario, luego de cuatro décadas de regímenes militares. Pero, de todas maneras, en este momento sigue basado en la corrupción y la represión. A pesar de la mejora, si lo comparamos con el gobierno militar de Sani Abacha, durante los años 90, las compañías petroleras siguen contando con la complicidad del gobierno para continuar sacando provecho de los recursos naturales, especialmente en la región del delta del río Níger. Mientras tanto, las distintas comunidades continúan trenzándose en diversos combates a fin de disputarse el liderazgo en el territorio.


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