Una noche con el Noctámbulo - UPIU.com
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
    



	
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CEPER, Universidad de los Andes
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15 sep. 2010 at 3:31pm

Una noche con el Noctámbulo

La noche del domingo 5 de septiembre de 2010 revela una Bogotá ajetreada y recorrida por el Noctámbulo de CityTv, un guardián de la noche en busca de sucesos inusuales. El paisaje urbano sin la luz deja al descubierto otra ciudad.

Por: Andres Quintero
andres_space186@hotmail.com

¿Alguna vez se ha preguntado cómo es Bogotá en sus tinieblas heladas y nocturnas? En tan sólo ocho horas de acompañar al Noctámbulo, Juan Guillermo Mercado, del canal Citytv de Bogotá, hubo un desalojo de desplazados, 2 muertos y un intento de paro del gremio de taxistas, entre otras escaramuzas. Esto es sólo una faceta de un domingo bogotano después de haber recorrido una gran parte del distrito capital.

El formato de reportaje nocturno desarrollado por el Noctámbulo (con imágenes fuertes para el público), es propicio para una ciudad con altos índices de inseguridad y problemas sociales como lo es Bogotá. Esto se ve reflejado en estudios de percepción ciudadana, realizados por el programa "Bogotá cómo vamos", que entregaron su más reciente informe, publicado en el periódico ADN de la casa editorial de El Tiempo: "El 37 por ciento de los bogotanos se siente inseguro en la ciudad y el 32 por ciento, en su barrio".

El Noctámbulo se apresta a salir a las nueve de la noche para cumplir con su labor hasta las cinco de la mañana. Esta actividad la realiza de domingo a jueves. El reloj marca las 9:40 de la noche y el reportero nocturno recibe la primera llamada en su teléfono celular. Hay una ocupación por parte de 150 desplazados en el parque del Tercer Milenio, ubicado en el centro de Bogotá entre calles sexta y novena, y entre la carrera décima y la Avenida Caracas. Un grupo del Esmad, escuadrón antidisturbios de la policía, rodea a los desplazados que reclaman sus derechos ante las instituciones competentes de la alcaldía de Bogotá. El termómetro marca alrededor de12°C y la mayoría de los desplazados tienen apenas unas cuantas frazadas para protegerse. De repente suena un estallido que genera pánico entre hombres, mujeres y niños que buscan reivindicar sus derechos mediante la toma pacífica del parque. Los policías del Esmad se abalanzan sobre ellos y los van subiendo a tres camiones; no hay mujeres ni niños que se salven. Quedan en el piso un par de almohadas, cajas con enseres varios y el color rojo del humo de la bomba de aturdimiento impregnado en el pasto.

Hay que recordar que en el año 2010, ya se habían presentado dos tomas a este mismo parque por parte de desplazados. La primera ocupación se había dado con 850 desplazados que habían logrado unos acuerdos preliminares con la que era por ese entonces Secretaria de Gobierno, Clara López Obregón. La segunda invasión se había presentado en el mes de Julio, con 42 días de permanencia en aquel espacio público, que era antes el "Cartucho".

La noche del domingo sigue su transcurso entre sonidos de discotecas en funcionamiento, en la antiguamente llamada "cuadra picha" y ahora conocida como "cuadra alegre". Entra una nueva llamada a las 12:30 a.m. que alerta sobre el asesinato de un taxista en el barrio Venecia, al sur oriente de Bogotá. La camioneta Ford Ranger, que transporta al camarógrafo y al reportero, toma calles y avenidas de la ciudad a velocidades de más de 140 km/h. El asesinato había acontecido en la carrera 54 B con diagonal 52 A. Al llegar, la cuadra estaba bloqueada por un centenar de taxis, que se habían aproximado para intentar auxiliar a su colega. La policía tenía la zona acordonada sin darle paso a transeúntes, para poder, de esta manera, realizar el procedimiento de levantamiento del cadáver. Según testigos del barrio, se escucharon dos disparos y la posterior huída de dos hombres que tomaron caminos distintos. En la escena del crimen, todavía colgaba la cabeza del taxista por la puerta del conductor, quién fue identificado como Javier Avendaño y tenía un disparo en la nuca. A medida que pasaba el tiempo, se presentaban más conductores de taxi, indignados por la muerte de su compañero y la falta de garantías para trabajar de noche. Algunos lanzaron frases como "aguanta hacer paro y bloqueos". Es importante recordar que en lo corrido del año ha habido 14 asesinatos de taxistas en Bogotá.

En menos de una hora, varias alarmas de atracos a taxistas se dan en la capital. Empieza a formarse una caravana de miles de taxis por la Avenida Boyacá. Los pitos de los automóviles de servicio público resuenan mostrando el descontento de los conductores con la administración de la alcaldía y de las autoridades. La velocidad de los taxis disminuye a 10 km/h para hacer lo que ellos llaman plan tortuga. A la 1 de la madrugada del lunes, deciden dejar estacionados sus vehículos en algunos de los principales cruces e intersecciones de la Avenida Boyacá. De este modo, forman un trancón de tractomulas y carros particulares que circulan a esa hora en la capital. Algunos agentes de la policía de tránsito intentan persuadirlos de dar paso, pero la actitud de los cientos de taxistas hace cambiar de idea a los agentes. "Para ponernos partes y multas ahí si están presentes, para decir que nosotros somos los malos del paseo también son expertos, pero para protegernos ahí si no aparecen" manifiesta un taxista de unos 30 años de edad, en medio de sus colegas.

En el convoy de taxistas que va llegando a la autopista sur, el Noctámbulo ve a lo lejos una zona acordonada por la policía con cinta de peligro no pase. El carro de criminalística que había estado en el barrio Venecia por el asesinato del taxista, también llega a esta área de la capital. Fabián Peña, soldado profesional de 24 años, acababa de perder la vida al ser chocado por un carro fantasma. Algunos testigos sostienen que un carro Mazda 323 habría sido el responsable por la colisión del motociclista. El cuerpo del soldado chocó contra unas barandas metálicas ubicadas en el andén. El cadáver estaba todavía en el lugar del accidente y los delegados de criminalística se tomaban el tiempo necesario para realizar sus labores.

Hay tanto auge por este tipo de reportajes nocturnos en la capital, que casi todos los canales tienen un formato similar. Al llegar al lugar del homicidio del taxista en Venecia, ya estaban en el sector de los hechos los reporteros de Canal Capital y de RCN Radio. En el caso del medio televisivo, existen cuatro canales con reporteros de la noche. Y necesariamente la deducción que se puede hacer es que si hay un aumento de este formato es por demanda de la teleaudiencia. "Al público le gusta ver ese tipo de historias que envuelven sangre, peleas y muerte entre otros. No se puede desconocer esta faceta de la noche", afirma el Noctámbulo al cuestionarle los posibles tintes de amarillismo presentes en este tipo de formatos. Al indagar sobre la posibilidad de "infotenimiento", Mercado me aclaró que "lo que se presenta es información, porque si fuera entretenimiento habría partes de ficción y eso no es así". De igual forma no se puede negar la progresiva adaptación de formatos estadounidenses sensacionalistas para televisión. "Si la tecnología permite transmisiones de persecuciones en vivo como en la TV. gringa, en la televisión colombiana tocará eso porque a la gente del común le gusta verlo", reitera Mercado.

Danghelly Zúñiga, socióloga y profesora de periodismo de la Universidad Javeriana, opina que "estos formatos tienen la variable de entretenimiento para algunas clases populares y de información para la gente que se interesa por conocer sobre un suceso que se da en su barrio o su localidad". Así mismo, sobre el tema de la "americanización" de contenidos locales, ella sostuvo que "sólo hay que quedarse viendo el noticiero de mediodía de RCN para darse cuenta que hay 15 minutos de información importante y el resto son noticias amarillistas que hacen que ese noticiero dure más de dos horas". Al preguntarle su opinión personal sobre este tipo de formatos me contestó que le transmitían miedo por el panorama sombrío de la Bogotá nocturna.

Queda abierta la discusión de si este tipo de hechos que se dieron, por ejemplo, en la noche del 5 de septiembre con un balance de seguridad nada alentador, deben tener o no, una ampliación en los espacios televisivos; si las agendas informativas deben tener en cuenta o no, este abanico de hechos violentos para entretener a su teleaudiencia.

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Este reportaje se produjo en el curso Laboratorio de Medios del Ceper de la Universidad de los Andes.

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