El abandono a las personas de la tercera edad crece irremediablemente - UPIU.com
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
	
    



	
Sobre el autor

Alejandra Leonor Rivera Ortega
Ver su perfil

Flag Post
16 oct. 2011 at 5:33pm

El abandono a las personas de la tercera edad crece irremediablemente

La tristeza le sacude el corazón. Rina Morales, una anciana de 79 años, vive sola desde hace 5 años valiéndose de sí misma y encomendándose a Dios para poder sobrevivir sin afectar sus emociones y salud.
Lamentablemente el abandono y descuido que se tiene en las personas de la tercera edad es una preocupación que trae consecuencias primordialmente afectando el estado emocional de la persona que es abandonada. Es de considerar la importancia que se le debe atribuir al abandono, situación que todos como personas pasaremos en alguna etapa de nuestras vidas, pero ante la mirada de la sociedad no es mucho lo que se hace para remediar esta situación.
Un ser sublime.
Desde que son niñas parecería que son entrenadas a propósito para lo que serán en el futuro, madres. Los padres les dan regalos que indirectamente tienen relación con la cocina o con el cuidado de los hijos. La madre es alguien quien se encarga del cuidado de los hijos, con ella se da los primeros pasos y en su rostro su observamos la felicidad cuando los hijos se enorgullecen de tenerla sin importar la edad con la que cuenta.
El camino de la madre es un pedregoso recorrido y se manifiesta en varias oportunidades, primordialmente cuando lleguen a la vejez y necesitan de el cuidado de alguien. La madre solo busca el bienestar de sus hijos, no espera ni desea ser un estorbo cuando considera que debe valerse de otras personas.
La psicóloga Beatriz Iglesias, refiriéndose al tema de las personas de la tercera edad explicó que hasta la vejez los hijos están obligados a obedecer y cuidar a sus padres.
“Por amor y gratitud, los hijos deberían cuidar a sus padres sin reclamo alguno cuando éstos ya sean adultos mayores” dijo.
Constante preocupación.
A menudo los hogares constituyen un escenario de actitudes negativas contra las personas de la tercera edad. Un ejemplo es el trato que se les da cuando se encuentran enfermos y necesitan de alguien para salir adelante. Estas personas hacen el sacrificio de salir adelante solos buscando la colaboración de una persona que por lo general no llega a ser un familiar.
Un estudioso en el caso, el psicólogo Pablo Guevara Gonzales aclaró que existen muchas razones por las cuales las personas de la tercera edad son olvidadas y/o abandonadas.” Una de las razones más comunes es cuando una persona adulta ha cumplido con su vida laboral útil, persona que no es productiva en términos económicos para un grupo familiar, transformándose en una carga potencial de gastos para la familia a la que pertenece”, dijo. Situación que se transforma en causal de rompimiento de interacción humana, relaciones, comunicación y hasta la afectividad, etc. Siendo esta última de gran importancia para el fortalecimiento y crecimiento de una familia.
“Según las leyes los padres deben asegurar a sus hijos la educación, tienen que alimentarlos, cuidarlos y darles asistencia médica hasta su mayoría de edad”, aclaró Iglesias.
Rina Morales, una madre ejemplar que durante varios años se sacrificó por sus hijos, dijo que ellos ya tomaron un rumbo desde que se casaron y que actualmente vive sola esperando que algún familiar la viste, pero tristemente analiza su situación: “sigo esperando que me recuerden. Tal vez un año más tenga que pasar sola aunque solo Dios sabe si aun estaré aquí.”
Los hijos en muchos casos abandonan a sus padres cuando estos ya son mayores y consideran que estar lejos de ellos es mejor, cuando en realidad no lo es.
El respeto,un derecho humano.
El respeto se debe dar entre todas las personas sin considerar la edad. El respeto en las personas de la tercera edad es un principio primordial que debe ser expresado por los derechos humanos.
La abogada Lidia Barroso aclaró que los derechos individuales son aquellos que protegen la vida, la libertad, la igualdad ante la ley y la integridad física de cada hombre o mujer. Consideró que abarcan las libertades esenciales de expresión, pensamiento, manifestaciones, todos esos derechos deben ser individuales bajo cualquier circunstancia sin que importe la edad.
“A mí me apena mucho estar sola tanto tiempo y no verlos de cerca a mis hijos, los extraño mucho pero nada puedo hacer ya que sola a esta edad tengo miedo de que algo malo me pase y por ello prefiero no salir de casa, lo bueno es que en la televisión me informo de los derechos que tengo como persona adulta y eso es bueno porque cuando voy al banco me dan preferencia”, manifestó Rina.
El apoyo es fundamental
Es indispensable el aceptar que todos algún día llegaremos a un estado de vejez, tenemos que aprender a convivir con ello y con personas que ya son adultos mayores brindándoles apoyo y considerar que el abandono no es una solución para olvidar esto.
“Las personas de la tercera edad son personas, historia y conocimiento, personas que nos pueden entregar una infinidad de sabiduría y cosas útiles, tanto para el desarrollo propio, familiar y de la sociedad con una visión de fortalecimiento de la misma”, dijo Barroso.
Es fundamental crear una conciencia y una actitud de responsabilidad compartida, para que velar por la seguridad y bienestar de nuestros ciudadanos mayores sea parte de nuestra cultura.
Rina muestra un rostro apenado a la hora de hablar de sus hijos ya que diariamente los espera para recibir un abrazo y escuchar palabras de aliento de aquellos seres que fueron, son y serán importantes en su vida, como lo son para cualquier madre.



Enviar por email

Responder con tu propio contenido
Calificación: 1.0 (1 voto)

MÁS VISITADOS
Stories
Photos
Video